¿Qué es mindfulness? Diferenciando entre practicar presencia plena y practicar atención (sati y manasikāra) (1/6)

Presentación del texto y de la traducción

(si quieres descargar el texto en pdf clica aquí)

¿Qué es el mindfulness? Me siento afortunado de poderos presentar hoy esta pequeña traducción de unas diez páginas; de un texto que, si bien sencillo y ameno, es profundo e importante para los fundamentos de la práctica meditativa, y de la vida misma.

A día de hoy, este texto es de gran relevancia para nosotros dada la gran importancia que está tomando la palabra ‘mindfulness’ o ‘atención plena’ (traducido en el texto como ‘presencia’). Tenemos aquí una aproximación centrada en la raíz de la práctica de eso que llamamos ‘mindfulness’, que se expone como un aspecto más de lo que es el camino de la vida, el camino para salir de la ignorancia. Un aspecto que, como todos los demás aspectos que juegan un papel en el camino, funciona de forma equilibrada y coordinada con el resto de aspectos para poder dar el resultado esperado tanto a nivel último: salir de la ignorancia; como en resultados complementarios que le acompañan: mayor paz, mayor tranquilidad, disminución de la ira, mejor resolución de las situaciones, disminución del estrés… (actualmente hay muchos estudios clínicos sobre el tema, si aún os quedan dudas podéis leer los que os sean de más ayuda… ¡sin olvidaros de practicar!).

Este texto pertenece al capítulo XVII (adecuada presencia o Sammā-sati) del libro ‘Caminando por la cuerda floja’ (Walking the Tightrope publicado por la BPS) que escribió David Young a partir de unas charlas de Dharma (Dharmadesanas) que dio su maestro, Pemasiri Mahasthavira. Pemasiri Mahasthavira es uno de lo monjes más reconocidos de Sri Lanka. Ha sido discípulo directo de Mahasi Sayadaw y también ha estudiado con Webu Sayadaw y Sayadaw U Pandita. Su maestro principal fue Sumanthipala Na Himi, en Kanduboda, también discípulo directo de Mahasi Sayadaw. Ha dirigido los centros de meditación de Kanduboda, durante seis años, Lanka Vipassana Center, durante doce años y actualmente es patrón del Centro de meditación Sumanthiphala Na Himi, en el que guía a sus estudiantes en la práctica de la meditación al despertar y da también charlas de Dharma regularmente por las tardes, a veces incluso cada día. Es también un maestro a veces controvertido y de afirmaciones categóricas como las que aparecen en este texto: “No tener expectativas es la causa del nibbāna.

En el capítulo XVII, adecuada presencia o sammā-sati, Pemasiri MT nos expone de manera clara, sencilla y precisa el significado de sati, traducido generalmente como atención, atención plena o mindfulness; y que nosotros aquí hemos traducido por ‘presencia’. Pemasiri MT nos describe aquí el significado no desde una idea teórica o desde una postura filosófica sino desde el enfoque de la práctica meditativa. ¿Cómo debo entender sati para que mi práctica meditativa dé el resultado esperado? ¿Si no estoy obteniendo los efectos esperados, estoy entendiendo y aplicando bien la instrucción de sati?, ¿o estoy cultivando y desarrollando otra cosa que no es exactamente sati?

Para ello en este texto Pemasiri MT nos explica con claridad y con ejemplos de situaciones prácticas qué es sati, sus diferencias con manasikāra, (literalmente, atención) y su relación y complemento con sati-sampajañña (comprensión clara). Finalmente nos relaciona estas experiencias con el nibbāna, mostrándonos qué tienen en común y en qué se diferencian con el bello símil del reflejo del sol en la gota de puro rocío. Este es el grueso de la traducción que aquí presentamos.

El original continúa con la explicación de sati en el marco de los cuatro cimientos de la presencia según están expuestos en el Satipaṭṭhāna Sutta (Discurso de los cimientos de la presencia, traducido más comunmente como Discurso sobre los fundamentos de la atención) para ahondar en la práctica de la visión cabal de acuerdo a estos cuatro cimientos (satipaṭṭhāna-vipassanā). Así se describen los ejercicios correspondientes para aplicar sati en el marco del cuerpo, las sensaciones, los estados de la mente y los objetos de la mente. Uno de los aspectos más interesantes de esta exposición y uno de los motivos principales por el cual se ha traducido este texto, es que no aborda estos cuatro cimientos de la atención como elementos separados sino que considera lo siguiente: “contemplar el cuerpo, la sensación, los estados de la mente y los objetos de la mente con presencia – todos estos cimientos o pilares de la presencia están inseparablemente conectados”. También nos muestra como la práctica de uno nos lleva a todos los demás, como un proceso de desarrollo natural de satipaṭṭhāna.

Esperamos que esta manera de abordar la práctica del satipaṭṭhāna ayude a los practicantes a aplicarla con mayor beneficio y ayude a abandonar métodos de exposición y práctica de los cimientos de la atención que dificultan en muchos practicantes el completo desarrollo y beneficio de sati en el amplio abanico de objetos que la vida nos presenta. Los que lean con más detalle quizá observen que esta segunda parte de la traducción, está trabajada con menos detalle y precisión que la primera, pero sino no la hubiera editado en largo tiempo. Espero que este hecho no genere obstáculo alguno para la comprensión y aplicación de lo expuesto en el texto. (Textos 2/6 a 5/6 que publicaremos entre el 1 de noviembre del 2015 y el 6 de enero del 2016))

Finalmente el texto concluye con una bellísima descripción de qué significan ‘el camino directo’ y ‘vivir solo’, y llega incluso a regalarnos una preciosa definición de qué es un centro de meditación: “un centro de meditación es un lugar en el que las personas que están en el camino directo viven juntas”. (Texto 6/6 que publicaremos el 4 de febrero del 2016)

Con mis mejores deseos para que traiga claridad y beneficio a muchas generaciones. Con agradecimiento hacia los linajes puros que mantienen la práctica y los frutos, así como la palabra con la que se transmitieron; y con agradecimiento también a la BPS, que autoriza la traducción y publicación, a David Young, por compilar el libro, y a Pemasiri Mahastavira por ayudar a muchos yoguis en su camino interior, y a todos los que sabéis que habéis participado en esta traducción de uno u otro modo. Os dejo ahora con la traducción.

Puedes descargar el pdf aquí o ver más abajo para leerlo on-line.

Metta, claridad y silencio,

Giulio Santa

Barcelona, Agosto 2015

Class with Pemasiri

Traducción de las pags. 122-129 dentro del Capítulo XVII Right Mindfulness (Adecuada presencia) del libro Walking the Tightrope (Caminando por la cuerda floja), libro que recoge enseñanzas de Pemasiri Thero compilado por su discípulo David Young para beneficio de muchos y basado en la transcripción de grabaciones de discursos de Dhamma impartidos por este maestro. SARVA MANGALAM

© de la traducción castellana: Giulio Lucarda-Giulio Santa 2014;

Esta publicación tiene licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported (CC BY-NC-ND 3.0).

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Esta traducción y su licencia cuenta con la autorización de la Buddhist Publication Society-Kandy- Sri Lanka

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Texto-traducción

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CAPÍTULO XVII : Adecuada presencia

*Sobre Sati

*Atención (manasikāra)

*Comprensión clara

*Cuatro cimientos de la presencia

* Contemplando el cuerpo con presencia (2/6)

* Contemplando la sensación con presencia (3/6)

* Contemplando los estados de la mente con presencia (4/6)

* Contemplando los objetos de la mente con presencia (5/6)

* El camino directo y qué significa vivir sólo (6/6)

***

CAPÍTULO XVII : Adecuada presencia

Sobre Sati

Pemsari Thera. El séptimo factor del sendero óctuple es adecuada presencia, sammā-sati. Sati es el vocablo pali para desbhante Pemasiri IIcribir un ‘beneficioso’, kusala, estado mental. Es un estado-mental conectado inseparablemente con aquello beneficioso. Un estado-mental que no está mezclado o que no es tocado por nada que sea dañino. Cuando realizamos acciones beneficiosas, sati está presente. Está presente cuando somos generosos y cuando somos amables. Está presente cuando mantenemos un centro de meditación, cuando observamos los cinco o los ocho preceptos, y cuando seguimos el óctuple sendero.

 

“Todos los estados beneficiosos de la mente’, dijo el Buddha en el Anguttara Nikāya (Discursos numéricos), ‘son sati’.

Cuando los actos de generosidad se hacen sin expectativas decimos que están hechos con sati. Cuando ayudamos a otros sin expectativa, les estamos ayudando con sati. Cuando limpias el suelo de la sala de meditación sin expectativa alguna, estás limpiando el suelo con sati. Y cuando realizas cualquier acto virtuoso sin expectativa, lo estás realizando con sati. Sati es observar los cinco y los ocho preceptos sin expectativa alguna y es seguir el óctuple sendero sin expectativa alguna.

2arlic-rows-peopleLas acciones hechas con expectativas no están hechas con sati. Los actos de generosidad en los que hay una expectativa de un futuro renacimiento en un plano de existencia bueno, o que tienen expectativas de alabanza, fama o de obtener cualquier cosa, no son actos de generosidad completamente beneficiosos y por ello no están hechos chopwoodcarrywatercon sati. Hablando de forma general, cualquier acto de generosidad es beneficioso, pero en el momento en que las expectativas aparecen o se hacen presentes, ya no hay sati. De la misma manera, si estamos observando preceptos con la expectativa de obtener un plano eterno, o de lograr resultados futuros favorables, nuestro estado mental no ha logrado el estado de sati. En ese momento, nuestras mentes están mezcladas con ignorancia. Aunque hacer el esfuerzo de observar los preceptos es un estado mental beneficioso, no hay sati en el momento en que las expectativas están presentes.

El concepto de ‘estado de la mente beneficioso’ existía antes de que Siddhārtha fuera el Buddha despierto: la gente mantenía los preceptos y practicaba generosidad, amabilidad y compasión. Existía ya una tradición de cultivar un estado mental beneficioso. Este estado-mental se llamaba sati. La gente practicaba sati en un esfuerzo por obtener resultados favorables, tales como renacer en un lugar permanente donde vivieran en paz por toda la eternidad. No practicaban sati para alcanzar nada que quedara fuera de este tipo de resultados.

Siddhārtha comprendió que practicar sati de esta manera sólo conducía [en última instancia] a declive y muerte, sólo perpetuaba el interminable sufrimiento e insatisfacción del saṃsāra, y comenzó una búsqueda para encontrar una forma más satisfactoria de liberación. Pasado un tiempo, Siddhārtha descubrió que superar el declive y la muerte hacía necesario un giro completo del cuerpo, de las actividades hechas con el cuerpo, de las experiencias del cuerpo y de la mente, y de todos los pensamientos de la mente, hacia lo beneficiosos y lo saludable . Entrenando su cuerpo y su mente de esta manera, Siddhārtha alcanzó el despertar y se tornó en el Buddha, enseñando por ello las verdades liberadoras a todos los que desearan escuchar(1). Como resultado de estas enseñanzas, el objetivo de practicar sati cambió de lograr resultados condicionados que están sujetos a declive y muerte, al de superar el declive y la muerte y lograr lo no-condicionado – nibbāna. El Buddha llamó a este modo de práctica ‘la noble’ presencia, ariyan sati, la presencia adecuada, sammā-sati.

Mediante la práctica de sati, nos liberamos del saṃsāra, círculo, rueda o inacabable girar de renacimientos. Sati significa que no tenemos absolutamente ninguna expectativa. Sólo está presente el pensamiento de que nuestra existencia en el saṃsāra es dukkha y de que lo que hay aquí es declive y muerte (2). Simplemente superar esto, ir más allá de esto, es el único pensamiento en nuestra mente. Esto es sati. Única y solamente este pensamiento en el corazón (3). Que todo lo que estamos buscando es ir más allá del saṃsāra, ir más allá del declive y la muerte (4).

Atención

Prestar atención, manasikāra, es similar a sati, una presencia plena o consciente está presente. Atención sólo es, sin embargo, la facultad de nuestra mente de observar fenómenos. No es nada más que esta facultad de observación. A través de la facultad de prestar atención, nosotros dirigimos o enfocamos la mente hacia objetos de experiencia.

Imagina ahora una habitación. Hay mucha gente en la habitación y un portero está de pie en la puerta de entrada. La función del guarda es abrir y cerrar la puerta de la habitación. Eso es todo. El portero nunca está dando vueltas y charlando con la gente que hay dentro de la habitación, y nunca está merodeando en las cercanías de la estancia. No. El portero simplemente permanece en la entrada de la habitación, abriendo y cerrando la puerta. Esta habitación es nuestra mente, las personas en el interior de la habitación son los factores de nuestra mente y el portero que abre y cierra la puerta es nuestra facultad de atención.

Utilizando nuestra facultad de atención, dirigimos o focalizamos la mente en objetos de experiencia. Prestar atención no es más que dirigir nuestra mente hacia una variedad de diferentes objetos. Es una facultad neutra que es soporte para la realización de actos beneficiosos, de actos anguilaneutros y de actos perjudiciales. Esta es la naturaleza de los seres. Una anguila tiene la cabeza de una serpiente y la cola de un pez. Cuando una anguila ve una serpiente, gira su cabeza hacia la serpiente; cuando la anguila ve un pez, gira su cola hacia el pez. Manasikāra es una anguila. A veces gira o se dirige hacia lo beneficioso y otras gira o se dirige hacia lo perjudicial.

DAVID: El cliché es el de un hábil ladrón.

Sí. Cuando un ladrón entra en una casa, utiliza la Ladrónfacultad de la atención, manasikāra. Él está muy consciente del caminar, del habla y de todos los movimientos. Quizá entre por el tejado. Si un ladrón comete alguna equivocación y es atrapado decimos: “¡Ei! No tienes sati“. Pero esto no es correcto porque las acciones hechas con sati están libres de expectativas y, por supuesto, el ladrón espera ganar algo. Por este motivo, su modo de atención no es sati.

No tener expectativas, incluso cuando uno hace acciones buenas, es la causa de lograr nibbāna.

David: “No tener expectativa es la causa del nibbāna. ¡Eso es radical!”

Cuando una persona que es nueva en meditación olvida algo solemos decir: “¡Ei! No tienes sati“. Decimos esto para cultivar su presencia, pero, al poco tiempo, tenemos que explicarles qué es sati y qué es, simplemente, prestar atención, manasikāra. Pero para ayudar a los meditadores que están justo comenzando a desarrollar una práctica decimos: “No tienes sati“.

Justo ahora estoy haciendo varias cosas y pongo mis gafas en la mesa. Tras nuestra conversación, me levantaré e iré a algún sitio. Existe la posibilidad de que olvide que justo ahora he puesto mis gafas en la mesa.

“Pemasiri”, dirán algunos, “no tiene sati“. “Ese maestro no tiene presencia o atención plena”. Pero, esa gente, no está en lo cierto cuando dicen tal cosa porque mi olvido no es un lapsus en sati. Es cierto. Puede que haya prestado poca atención al lugar dónde dejé mis gafas, pero todavía mantengo mi sati, mi estado beneficioso de la mente. Eso es todo lo que está sucediendo. Mucha gente piensa que olvidar es un lapsus de sati, no podemos decir tal cosa.

Incluso cuando practica sati correctamente, un muy Achaan Cha meditatingbuen meditador olvida cosas – él puede darse un baño en el pozo y olvidar su pastilla de jabón o puede lavarse los dientes y olvidar su cepillo de dientes. El meditador olvida la pastilla de jabón o el cepillo de dientes porque no está dirigiendo su atención, su manasikāra, hacia la pastilla de jabón. En lugar de esto, en ese momento concreto, el meditador dirige su atención hacia otro objeto de experiencia, por ejemplo, su mente [corazón]. El meditador simplemente no está dirigiendo su facultad de atención hacia la pastilla de jabón o el cepillo de dientes y, como resultado, los olvida.

Prestar atención, manasikāra, es meramente la facultad de estar atento a un objeto de experiencia, cualquier objeto de experiencia, ya sea material o inmaterial. No es nada más que esto. Mediante nuestra facultad de atención, cambiamos el enfoque de nuestra mente de un objeto de experiencia a otro, y luego a otro. Es sólo la facultad de estar atento a lo que está sucediendo. Si dirigimos nuestra atención a recordar todo lo que sucede, deberíamos recordar todo lo que sucede. Prestar atención, manasikāra, es exclusivamente el dirigir la mente hacia un objeto de experiencia. Conectamos nuestra mente con cualquier objeto de experiencia hacia el que dirigimos nuestra mente. Estos objetos de experiencia pueden ser beneficiosos, perjudiciales o neutros. Manasikāra no está necesariamente ligada a un estado mental beneficioso. Esto no es sati.

Sati es un estado beneficioso de la mente que está única y exclusivamente asociado con la experiencia beneficiosa y nunca está asociado con la experiencia dañina. Al tener plenamente presente su comportamiento, las personas que mantienen sati nunca dejan que su mente pierda contacto con el estado mental beneficioso. Estas personas siempre están dirigiendo su mente hacia objetos de experiencia beneficiosos. El portero que está en la entrada de sus mentes sólo abre la puerta a lo beneficioso y nunca abre la puerta a lo perjudicial. Si la persona que olvidó su pastilla de jabón es un buen meditador y está practicando sati adecuadamente, siempre está dirigiendo o inclinando su atención hacia objetos beneficiosos y saludables. Olvida la pastilla de jabón simplemente porque no dirige su atención hacia la pastilla de jabón. Olvidar la pastilla de jabón no quiere decir que su mente se esté apartando de un estado beneficioso de la mente. Quiere decir simplemente que no prestó atención a ese objeto de experiencia específico, la pastilla de jabón. Nada más.

En algunos libros de meditación occidentales que han sido traducidos, he leído explicaciones de sati con las que no se puede estar de acuerdo en nada, ni siquiera en lo más mínimo. En uno de estos libros, una conversación entre un estudiante de meditación y su maestro se utiliza para ilustrar el concepto de sati.

¿Has meditado?”, le pregunta el profesor.

Sí”, le dice el estudiante. “Estaba practicando sati“.

¿Dónde has dejado tus zapatos?”

Cerca de la puerta”.

¿Qué lado de la puerta?”

No me acuerdo”. El estudiante olvida dónde están sus zapatos, pero sabe que se los quitó en algún lugar cerca de la puerta.

Entonces no tienes sati“, dice el maestro. “¡Fuera de aquí!”. Y el maestro hecha de clase al estudiante.

Si el estudiante fuera un buen meditador, haría todas sus acciones con sati y, aún así, sería posible que hubiera olvidado dónde dejó sus zapatos. En el momento en que se quitó los zapatos, puede que, simplemente, no haya dirigido su estado mental beneficioso hacia el acto de quitarse los zapatos. Nada más. Dado que los buenos meditadores realizan todas sus actividades –bañarse, lavarse los dientes, quitarse los zapatos, o cualquier otra cosa- con un estado mental beneficioso, estos meditadores están realizando su actividad con completo sati. Este estudiante puede haber olvidado dónde dejó sus zapatos simplemente porque su sati se dirigió o inclinó hacia otra experiencia, por ejemplo su mente, y no estaba dirigido o enfocado hacia sus zapatos. Puede que a este estudiante sólo le haya faltado eso. Si este fuera el caso, la mente del estudiante no se apartó de lo beneficioso. Él mantuvo su sati.

Exponer y enseñar estos dos conceptos distintos –sati y manasikāra– como si fueran el mismo concepto es un error grave. Sati es diferente que manasikāra: un estado beneficioso de la mente no es lo mismo que simplemente prestar atención a algo.

Me llevó largo tiempo comprender la diferencia entre estos dos conceptos. Cuando era un joven meditador, me esforcé por realizar todas mis acciones con un estado mental beneficioso, saludable: sin expectativas y sin dejar que mi mente cayera en un estado dañino. Pero, a veces, olvidaba dónde había dejado alguna de mis pertenencias.

“Tú”, decía mi profesor, “no tienes sati”.

“¿Qué es sati entonces y qué es simplemente recordarlo todo?”, pregunté. Había observado y me había dado cuenta de que podía estar bastante atento mientras realizaba actos dañinos y perjudiciales, y también había notado que generalmente recordaba incluso estos actos dañinos y perjudiciales. Así que, aunque meditara mucho, tenía ciertas dudas de que sati fuera sólo estar atento y recordar; y esta duda se convirtió en un problema para mí. Yo respetaba a mis maestros porque sabía que me estaban enseñando del modo correcto, pero tenía un problema con este aspecto particular de su enseñanza que subrayaba atención y recordar.

Sólo cuando comencé a leer el Tipiaka1 comencé a comprender la diferencia entre manasikāra y sati. El Buddha habló de manasikāra y sati como dos aspectos diferentes. Manasikāra es bastante diferente a sati. Manasikāra simplemente da soporte a todos nuestros estados y acciones. La facultad del portero, nuestra facultad de atención, es sólo la de abrir y cerrar la puerta de la mente a los factores mentales. Eso es todo. Sólo estar ahí y realizar esta tarea: abrir y cerrar la puerta-de-la-mente. Manasikāra nos ayuda a realizar todas nuestras acciones, ya sean beneficiosas, neutras o perjudiciales. Cuando manasikāra nos ayuda a realizar acciones perjudiciales, está uniéndose a la ignorancia. Sati, sin embargo, nunca está unida a la ignorancia y sólo da soporte a la realización de acciones beneficiosas. Sati está unida única y exclusivamente a la sabiduría, paññā. Nada, excepto la sabiduría, está unida con sati -absolutamente nada. Esto es lo que marca la diferencia entre sati y manasikāra.

Debo admitir que cuando nos entrenamos con diligencia en prestar atención desarrollamos un alto nivel de atención consciente o presencia consciente (mindful awareness)1 que funciona de forma muy parecida a sati. Hace muchos años me entrené en este aspecto particular de las enseñanzas: manasikāra. Y ahora, si decido desde este mismo momento en adelante que voy a prestar buena atención a cada acción que haga, cada acción que haga la haré con un estado de mente atento. Todas mis acciones físicas, incluso el parpadear, serán experimentadas con buena atención y, después, debería ser capaz de recordar la mayoría de estas acciones. Pero esto no es sati ya que no hay cultivo y desarrollo de sabiduría, no hay avance, no hay progreso.

  Desarrollar, o cultivar, requiere apartar nuestra atención de los objetos perjudiciales y dirigirla hacia los beneficiosos. Cuando hacemos esto llamamos a nuestra atención yoniso-manasikāra. Y dado que sati es siempre un estado mental asociado con lo beneficioso, yoniso-manasikāra da soporte y apoyo al cultivo y desarrollo de sati. Prestar atención sucede con facilidad y de forma automática, pero prestar atención de un modo completamente beneficioso, con yoniso-manasikāra, no sucede automáticamente; conlleva esfuerzo y dedicación (3).

Una vez el Buddha enseñó a quinientos ladrones. Como ellos habían desarrollado sus facultades de atención a niveles muy precisos, sólo necesitaban la sabiduría para transformar su atención perjudicial en atención beneficiosa. Mientras escuchaban la palabra del Buddha, los ladrones soltaron sus expectativas y ansias y lograron la realización.

Comprensión Clara

Cuando el Buddha describió sati, incluyó normalmente el término sampajañña. Sampajañña significa viendo claramente las característirocío 3cas de la existencia. Con sampajañña somos conscientes de una experiencia cuando ocurre y somos conscientes de la experiencia cuando se desvanece. Hay claridad de conciencia.

Trenzando sati con sampajañña, sati-sampajañña significa que nuestro estado mental beneficioso y nuestra claridad de conciencia están bien cultivadas y desarrolladas; nunca hacemos que surja un estado-mental que esté separado de lo beneficioso. Somos completamente conscientes de nuestras acciones y examinamos nuestras acciones, justo en el momento de realizarlas, con sabiduría. En este nivel de claridad bien-desarrollado, todas nuestras acciones físicas, sensaciones y estados mentales, son beneficiosos. Cada acto de experiencia que sucede en nuestros procesos mentales está hecho de algo saludable y beneficioso. Cuando trabajamos con sati-sampajañña, trabajamos con recta comprensión y recta intención (5). Diferenciamos el aspecto material del aspecto mental, y trabajamos con sabiduría. Cada mañana, el sol barre la oscuridad de la noche. Vemos objetos que no vimos durante la noche y no hay duda alguna en nuestra mente en lo que respecta a la identidad de estos objetos. No hay confusión. Cuando los rayos del sol matutino descubren una gota de puro rocío, el rocío puro da un magnífico reflejo del sol matutino. La luz del sol brilla en el rocío puro.

Sol amanecer

El sol es nibbāna, la oscuridad es la ignorancia, la gota pura de rocío es una mente en sati, y el ver con claridad es sampajañña. Pureza combinada con ver con claridad es sampajañña. La mente clara y pura de sampajañña está en la luz de nibbāna. Y aunque este estado mental es sólo un reflejo de nibbāna y no ha alcanzado todavía nibbāna, resplandece justo como nibbāna dado que no está mezclado con ignorancia alguna. Un estado lleno de sabiduría, no hay confusión en cuanto a lo que hace referencia a la experiencia. Cualquier objeto, cualquier cosa, que entre en nuestro campo de experiencia, es conocido sin confusión.

Cuando estamos en la luz de nibbāna, en sati-sampajañña, conocemos la verdadera naturaleza de la existencia. Esta luz barre la oscuridad de nuestra ignorancia y vemos los objetos con claridad y comprensión.

dewdrop 8 Hay otra gota de rocío. En este caso está enlodada. No reflejar el sol de la mañana es una mente mezclada con ignorancia. Sin sati-sampajañña, no hay estado mental beneficioso ni claridad de conciencia. La gota de rocío enlodada nunca resplandece como nibbāna. Nunca.

Cuando nos entrenamos en sati-sampajañña, actuamos hábilmente en todo momento durante nuestras vidas y andamos nuestro camino con facilidad. Consideramos nuestra práctica de meditación y nuestra vida diaria como una sola y misma cosa, unidas. Con nuestra práctica de meditación entretejida en cada parte de nuestra vida, podemos participar en cualquier actividad sin conflicto porque estamos viendo siempre con claridad y estamos siempre libres de expectativas. Cuando tenemos sati-sampajañña, somos la gota pura de rocío y nibbāna resplandece.

Dos tipos de personas tienen sati-sampajañña: arahats y meditadores que realizan todas sus acciones sin expectativas. No hay aversión o aferramiento, sólo ver con claridad. Para estar libres del sufrimiento debemos desarrollar y cultivar sati-sampajañña.

Cuatro fundamentos de la presencia

En las enseñanzas de satipaṭṭhāna-vipassanā del Satipaṭṭhāna Sutta, el Buddha explica cómo cultivamos y desarrollamos sati-sampajañña. Él explica cómo dirigimos nuestros cuerpos, nuestras sensaciones, nuestros estados mentales y los objetos de nuestra mente hacia los estados beneficiosos y saludables. El Buddha explica cómo enfocar hacia sammā-sati para lograr superar declive y muerte. La práctica de meditación que enseñó el Buddha en el Satipaṭṭhāna Sutta es un tema amplio, extenso, que se compara con la huella de un elefante: las huellas de todos los demás animales caben perfectamente dentro de la huella de un elefante. La práctica de satipaṭṭhāna también se compara con un gran bol donde encajan todo el resto de prácticas. No intentaremos hacer aquí una vasta explicación del Satipaṭṭhāna Sutta; nuestra exposición está limitada aquí a la práctica de sati dentro del Satipaṭṭhāna Sutta.

Sati y paṭṭhāna son dos palabras pali que combinadas forman la palabra satipaṭṭhāna. Sabemos que sati significa un estado beneficioso de la mente completamente consciente. Paṭṭhāna significa establecer, atender, estar cuidando de algo o alguien. Satipaṭṭhāna significa establecer la atención hasta un estado beneficioso completamente consciente.; aunque generalmente se hace referencia a satipaṭṭhāna con la expresión “cimientos de la presencia o fundamentos de la atención”.

Hay cuatro cimientos de la presencia listados en el Satipaṭṭhāna Sutta:

1. Contemplación presente del cuerpo, kāyānupassanā,

2. Contemplación presente de las sensaciones, vedanānupassanā,

3. Contemplación presente de los estados mentales, cittānupassanā,

4. Contemplación presente de los objetos mentales, dhammānupassanā.

Para desarrollar nuestro sati, debemos cultivar y desarrollar la atención beneficiosa, yonisomanasikāra, hacia los cimientos de la presencia -cuerpo, sensaciones, estados mentales y objetos-mentales. La atención beneficiosa hacia los cuatro cimientos de la presencia nos evita la dirección errónea de nuestra atención hacia lo dañino.

Continuación del texto: 2/6: Mindfulness dirigido al cuerpo Publicación 1-11-15

NOTAS

1 Nota del traductor: son un conjunto de textos canónicos de las escuelas Buddhistas del Sur, guardados en lengua pali. Significa tres (ti) cestas, o grupos (Piṭaka) pues está compuesto por tres grupos de textos: Vinaya o disciplina, Sutta o Discursos y Abhidhamma.

1 NT: podéis ver aquí las dificultades de traducción y la importancia de la precisión en el uso del vocabulario para poder entender algo con mínima precisión. ¿Cómo aplicar las instrucciones sino? Aquí utiliza la palabra ‘mindfull’, que normalmente se asocia con sati, simplemente como atención (que normalmente debe referir a manasikāra). Cuando utilizo ‘presencia’ en este texto, se refiere a sati, ‘mindfulness’ y su traducción castellana común: atención plena. Con la excepción de este caso particular, por causa del original inglés. Imaginaos la confusión que puede generarse en la transmisión de la Enseñanza en los contextos donde ni tan siquiera se tiene en cuenta esta diferencia entre sati y manasikāra.

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Orientación, guía y ampliación de

algunos aspectos del texto.

(Giulio Santa)

Normalmente he puesto estas notas a pie de página. En esta ocasión, sólo he dejado como notas al pie, las que aclaran una palabra pali. Las notas que son más un comentario, un complemento y una ayuda para la lectura, comprensión y puesta en práctica del contenido de la enseñanza que se expone; las he incluido aquí. El número marca el lugar del texto al que hacen referencia. Mis mejores deseos que os sea de beneficio y trayendo claridad y comprensión.

1) Esta frase nos recuerda a las primeras palabras del Buddha, según el Canon, una vez éste se decidió a compartir lo que había descubierto. Podéis leerlo aquí.

2) Es muy posible que estas palabras generen en ti desasosiego, que generen incluso rechazo. No te preocupes por ello en exceso. No te enredes tampoco en ello discutiendo filosóficamente sobre si esto es así o si es asá; si no es así o no es asá. Todo eso es una madeja de opiniones enredadas. Sin embargo, aprovecha esa oportunidad para ver cómo surge ese desasosiego y ese rechazo en dependencia de esa posición filosófica, en dependencia de una idea. Comprende e investiga la naturaleza de ese rechazo y de ese desasosiego. Comprende también si estás asumiendo que algo es de alguna manera para que esa reacción se produzca, es decir, si estamos asumiendo alguna opinión de cómo las cosas son. Investiga entonces con sinceridad y dedicación todo ello para irte liberando de las diferentes obstrucciones que nublan el paso de los rayos del sol. Si la afirmación te causa profunda perplejidad puedes dedicarle un tiempo a la enseñanza de ‘gratificación, límite y salida, donde se expone la existencia de ‘placer’ pero queda relativizado por la naturaleza no duradera de éste. Puedes también, si lo deseas, investigar (preguntar a vuestros maestros, preguntar en charlas de Dharma, leer al respecto,..) sobre los ‘tres dukkhas’ y ver cómo se abren y manifiestan en tu vida diaria, para ganar comprensión sobre la naturaleza de las cosas, de los fenómenos, e ir haciendo que la mente, que el interés, se incline poco a poco a salir de todo este embrollo, de esta madeja enredada, de esta forma de ver y opiniones que no acaban de solucionarnos el tema de esta insatisfacción profunda y recurrente.

3) Esto es un proceso de maduración que surge de forma espontánea con una práctica adecuada. Surgir de forma espontánea no quiere decir que no requiera esfuerzo, sino que si aplicamos el tipo de esfuerzo que debe aplicarse, hacia lo beneficioso, sin expectativas, tarde o temprano sucede esto de forma natural y ‘sin esfuerzo’. Para ampliar y considerar sobre el tema del esfuerzo tenéis aquí algunas sugerencias

I.- La definición clásica de los cuatro esfuerzos del Noble sendero óctuple: Y, ¿qué, monjes, es el esfuerzo adecuado? (i) Se da el caso donde un monje genera deseo, se esfuerza, aplica energía, mantiene y ocupa su mente (citta) para el no-surgir de los estados demeritorios y perjudiciales que no han surgido. (ii) Él genera deseo, se esfuerza, aplica energía, mantiene y ocupa su mente para el abandono de los estados demeritorios y perjudiciales que han surgido. (iii) Él genera deseo, se esfuerza, activa energía, mantiene y ocupa su mente para la aparición de los estados beneficiosos que no han surgido. (iv) Él genera deseo, se esfuerza, activa energía, mantiene y ocupa su mente para el mantenimiento, no-confusión, incremento, crecimiento, cultivo y culminación de cualidades beneficiosas que han aparecido: esto, monjes, se llama recto esfuerzo.” (fragmento SN 45:8; traducción GS2013)

II.- Sobre el esfuerzo, esta cita:

 “¿Qué queremos expresar exactamente con el término meditación? Esta palabra se refiere a un abanico muy amplio de prácticas, pero desde la perspectiva budista las podemos agrupar en dos tipos: meditación con esfuerzo y meditación sin esfuerzo El entrenamiento sin esfuerzo es más perfecto, más efectivo, más puro y es capaz de sobreponerse espontáneamente a cualquier cosa que debamos eliminar. Por lo tanto es el mejor.

Sin embargo la meditación sin esfuerzo no es efectiva si no hemos aprendido a reconocer la naturaleza esencial de nuestra mente, ya que si no aprendemos a reposar en la conciencia básica continuamente nos despistaremos: nos impacientaremos, nos distraeremos, nos aburriremos, o nos aferraremos a esto o a otro. Estamos tan habituados a experimentar el mundo en términos de sujeto y objeto sólidos que creemos que no hay ninguna otra manera de percibirlo. Incluso cuando reconocemos la fuerza de nuestras tendencias habituales y tratamos de ser naturales y espontáneos sin esfuerzo, no podemos conseguirlo totalmente, necesitamos alguna cosa más. Si no se nos ha introducido en nuestra naturaleza esencial y no estamos acostumbrados a ella, entonces necesitamos métodos de meditación que requieren esfuerzo para poder utilizar nuestro camino hasta el día que seamos capaces de utilizar el método sin esfuerzo”.

‘El lama i el metge’, Chokyi Nyima Rimpoché, Edicions Viena 2007, traducción catalana de Francesc Vidalot, pags. 110-111. Traducción de la cita al castellano: Giulio Santa (Traducción sujeta al mismo copy que la traducción de Walking the Tightrope).

Y también en el verso 29 de la traducción del Hua Hu Ching de la Lao Tse, en la traducción inglesa de Brain Walker, que a su vez podéis encontrar en castellano, ambas en pdf, en la red en libre distribución.

III.- Para un ejemplo de sin esfuerzo podéis consultar La práctica del Dzochchen en la vida cotidiana o los siguientes versos de Gendun Rimpoché, entre otros textos.

4) Si este pensamiento no está, lo cual es muy posible, no debemos forzarlo. Sin embargo, es una buena oportunidad para investigar. 1.- Puede que el pensamiento no esté presente: ¿por qué?, ‘¿cómo estoy viendo el mundo para que este pensamiento no esté?’; ¿en qué cosas estoy encontrando deleite?’; ‘¿es por falta de claridad que no está?’. 2.- Puede ser que el pensamiento esté, pero vaya y venga. ‘¿Por qué es que no se mantiene estable?’; ‘cuando está presente, ¿cómo miro al mundo?’; ‘cuando no está presente ¿cómo miro al mundo?’. 3.- Puede que el pensamiento esté presente pero genere dolor y desasosiego en lugar de centrarnos en la práctica de sati y apartarnos de las distracciones. En tal caso: ‘¿de qué idea está surgiendo ese pensamiento?’; ¿por qué genera dolor en lugar de centrarme en la práctica?’; ‘¿qué tengo miedo de perder?’;… Estas ocasiones son grandes oportunidades para investigar todo aquello que está obscureciendo la claridad de la mente y la comprensión. No las dejes pasar entre gruñidos y quejas.

5) Referencia aquí a los dos primeros factores del Noble sendero óctuple: sammā-diṭṭhi y sammā-sankappa; de los que habla en los capítulos 11 y 12 (págs 83 a 87) de “Walking the tightrope”, el mismo libro al que pertenece este texto.

Condiciones de este texto (Orientación, guía y ampliación de algunos aspectos del texto) de GS2014: Puedes copiar, reformatear, reimprimir, volver a publicar y redistribuir este trabajo a través de cualquier medio, siempre que (1) hagas que estas copias, etc. sean disponibles de manera libre de costo; (2) indiques claramente que cualquier derivación de esta obra (incluida la traducción) debe señalar como fuente éste documento (web,…) e (3) incluyas el texto completo de esta licencia en cualquier copia o derivación de esta obra. Por lo demás, todos los derechos reservados.

Cómo citar el documento (estilo sugerido): “título”, autor, traductor, año. Enlace electrónico del documento en Luz de atención constante (web de origen).

 

 

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3 respuestas a ¿Qué es mindfulness? Diferenciando entre practicar presencia plena y practicar atención (sati y manasikāra) (1/6)

  1. ramonroblas dijo:

    Gracies, Giulio; Per la teva generositat en compartir i el temps que ens dediques.

    Dir-te que les teves “entrades” son molt il·lustratives i plenes de “Llum”.

    Desitjo que la serenor i calidesa d’aquesta estació, que els xinesos defineixen tan bé, com “Final d’estiu – principis de Tardo”, t’ompli de salut i benestar.

    Una abraçada. Mettâ

    Ramon Roblas

  2. Pingback: Mindfulness dirigido al cuerpo (2/6) | *luz de atención constante*

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