La (no)mente perfecta

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Se acerca ya el verano. Quisiera compartir con vosotros para este periodo un conocido poema dentro de la tradición zen: Xin Xin Ming (Hsin Hsin Ming). Tiene múltiples traducciones: La no-mente perfecta, Confianza en la mente,… Según mi entender el poema gira en torno a una misma idea y entorno a una misma forma de exponer, los opuestos, así que mi sugerencia para saborearlo es desgranarlo en diferentes bloques e irlo degustando, quizá incluso memorizando, mediante la lectura repetida durante, por ejemplo, una semana, del bloque que hayamos escogido. Podemos leerlo por ejemplo por la mañana, al despertar, antes de hacer un rato de silencio, antes o durante un paseo matutino o quizá por la tarde… incluso antes de la siesta.

Espero que lo disfrutéis y encontréis el sistema que os sea más conveniente para saborearlo en toda sus dimensiones y facetas.

Aquí tienes el poema en castellano: La (no)mente perfecta

Traiga beneficio a muchos,

SARVA MANGALAM

PD: Para los que leaís inglés y os gusten las traducciones comparadas, o si os gusta este poema y queréis irlo trabajando en diferentes versiones (podéis leerlo una vez cada día, y cada 2-4 semanas cambiar de versión, por ejemplo) en este enlace podéis encontrar más de 20 traducciones y también el poema en grafía china. Clica aquí para acceder.

 

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Los cuatro constituyentes del bienestar

Durante este pasado mes de Enero el neurocientífico Richard Davidson nos ha ofrecido una presentación de los últimos hallazgos de las disciplinas de la neurociencia afectiva y social que ponen su énfasis en los cuatro constituyentes del bienestar. ¿Cuáles son los factores psicológicos que nos pueden aportar mayor bienestar? ¿Estos se pueden cultivar o […]

a través de Los cuatro Constituyentes del Bienestar — Ment i Vida

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Aqui y ahora

Saludos amigos.

últimamente no tengo muchas ideas ni ganas para el blog. Hay otras cosas que toman mi atención. De todos modos, un día en casa abrí un libro de preguntas y respuestas con Sayadaw U Tejaniya y apareció un respuesta muy linda y en conexión con las recientes entradas en el blog. Aunque por ahora no he obtenido respuesta a mi solicitud de permiso para traducirlo y publicarlo en el blog, prefiero publicarlo y, sino, ya quitaremos la entrada. Espero que os sea de ayuda en vuestra práctica. Que la mente more ininterrumpidamente en el aquí y ahora para desarrollar sabiduría profunda y comprensión cabal. Mangalam!

Giulio

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yogui: Permanecer en mis pensamientos es todo un reto. Puede que tenga un atisbo de mis pensamientos pero es muy difícil para mi mantenerme enraizado en ellos.

Sayadaw U Tejaniya: hay dos factores que contribuyen a esto: uno es que la atención no es suficientemente fuerte; el otro factor es la falta de habilidad o la falta de práctica. La mayoría de la gente tiene muy poca práctica reconociendo los pensamientos: por ejemplo en hacerse conscientes de que un pensamiento está sucediendo y en permanecer conscientes de ese pensamiento. Aquello que la mayoría de gente está acostumbrada a hacer es focalizarse en los pensamientos para hacerlos desaparecer.

Aconsejo a los principiantes que simplemente reconozcan sus pensamientos, que simplemente los reconozcan y devuelvan su atención al objeto que estuvieran observando antes. Hacer esto les devuelve a un lugar firme de nuevo. Observar el pensamiento de forma continua únicamente conseguiría absorberlos en la historia. Puedes entrenarte haciendo esto una y otra vez: reconoce que el pensamiento está sucediendo y devuelve la atención a aquello que estuvieras observando previamente. Esto desarrolla y hace crecer la atención. Pero una vez te involucras de alguna manera en la historia, te pierdes.

Cuando ya tienes cierta práctica en reconocer pensamientos de esta manera, puedes hacerte la siguiente pregunta: ¿Veo que esto es un pensamiento o reconozco que esto es la mente?

Los contenidos de aquello que piensas pueden ser acerca del pasado, del presente o del futuro, pero la mente únicamente surge u ocurre en el momento presente. Con frecuencia utilizamos la expresión ‘mente errante'(1) que parece sugerir que la mente se ha extraviado, que se ha movido a algún sitio. Sin embargo, la verdad es que la mente no va a ninguna parte, la mente sólo sucede aquí y ahora. Y todo lo que hace es ocurrir y desvanecerse. Un pensamiento sobre alguien que está lejos o sobre una situación del pasado o sobre el futuro es simplemente un pensamiento que ha surgido aquí y ahora. La atención sólo puede reconocer que un pensamiento está sucediendo. Pero cuando hay una realización sobre la naturaleza de los pensamientos, la sabiduría puede ver que esto es sólo la mente.

Puedes observar los pensamientos desde muchas perspectivas diferentes. Puedes darte cuenta de que este pensamiento es sólo la mente, de que es una obstrucción o impureza, de que es importante o sin importancia, o de que es beneficioso o perjudicial.

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(1) NT: original inglés: ‘wandering mind’. Creo que aún no tenemos expresión estándar castellana. Otras traducciones pueden ser: ‘mente que deambula’; ‘mente vagabunda’,…

 

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Traducción del inglés al castellano páginas 114-115 de “Awareness alone is not enough. Questions and answers by Sayadaw U Tejaniya”; por Giulio Santa 2016. Bajo la misma licencia que el libro en inglés “Awareness alone is not enough”.

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El camino directo y qué significa vivir solo (6/6)

El camino directo y qué significa vivir solo

Te recomendamos leer los textos previos si no lo has hecho todavía:

1/6: ¿Qué es mindfulness? Diferenciando entre practicar presencia plena y practicar atención (sati y manasikāra)

2/6: Mindfulness dirigido al cuerpo

3/6: Mindfulness dirigido a la sensación

4/6: Mindfulness dirigido a los estados de la mente

5/6:Mindfulness dirigido a los objetos de la mente (5/6)

Al sendero óctuple se le llama ekāyana-magga – el camino directo1. No se mezcla nada más con este camino. Es el camino que va más derecho al objetivo. El camino del Buddha y de los cuatro cimientos de la presencia – estas son las prácticas de una persona en el camino directo.

La persona que está en el camino vive sola. Esto no significa retirarse al bosque, aislarse en una habitación o cosas por el estilo. No. Para la persona que vive sola, la ciudad es lo mismo que el bosque. Eko vūpakaṭṭha appamatto ātāpi , es una expresión que se usa con frecuencia en el suttanta para describir la vida en el camino. Y aunque vūpakaṭṭha appamatto ātāpi , incluye vivir solo (eko), incluye también tener dominio de uno mismo (appamatto) y tener aplicación constante o celo (ātāpi) en la práctica del camino. Tenemos celo en ganar maestría en la vida solitaria, en la vida retirada. Esto no significa apartarnos físicamente de otras personas. No significa esto. Vivir solo significa esforzarnos en refrenar y abandonar lo dañino así como esforzarnos en cultivar y mantener lo beneficioso. ‘Solo’ significa que lo perjudicial nunca nos acompaña. Solos en el camino, nunca juzgamos o criticamos a otros.

Este camino”, dijo el Buddha, “es el único camino para superar dukkha ”.

Un centro de meditación es un lugar en el que las personas que están en el camino directo viven juntas. Practicamos vivir sin expectativas. Cuando comemos nuestro sustento, no pensamos en el sustento de mañana. Dedicamos nuestra energía a mantener nuestra mente en el momento presente y a realizar todas nuestras acciones en ese momento presente, el momento presente es ahora. El siguiente momento es también ahora. En este preciso instante nos esforzamos en prevenir que ocurran estados dañinos. No dejamos que la codicia se mezcle con el momento presente2. Esta es una práctica de causas y efectos, hetu-phala. Reconocer y creer en la causas y los efectos de éstas es ausencia-de-ilusión, amoha .

Mediante la contemplación y el entrenamiento, cultivamos la práctica del satipaṭṭhāna. Cuando nos entrenamos de la manera adecuada durante uno o dos meses, sin espacios ni interrupciones en la práctica, nuestro sati comienza a funcionar de forma automática. Cuando estamos firmemente establecidos en los cuatro cimientos de la presencia, somos conscientes del estado de sati.

[El texto original incluye aquí dos preguntas que nos ayudarán a enlazar con el capítulo siguiente, “Capítulo XVIII: Adecuada concentración”, el séptimo factor del sendero óctuple. Estas preguntas y sus respuestas son por un lado muy interesantes para aquellos que estén practicando ya una observación adecuada y precisa, pero por otro, para aquellos que estén en proceso de familiarización con lo expuesto anteriormente, son seguramente inadecuadas para el momento actual. ¿Cómo son inadecuadas para el momento actual? Son inadecuadas para el momento actual de tres maneras: (1) diluyendo el mensaje directo, precioso y preciso sobre qué es ‘vivir sólo, con dominio propio y con celo’, (2) diluyendo también el mensaje precioso de la especificidad y al mismo tiempo complementariedad de los cuatro cimientos de la presencia con respecto a la realidad que observamos; e (3) introduciendo ahora conceptos que pueden alejarnos de lo que ahora es el marco de nuestra contemplación. Estas preguntas irían seguramente en el apartado del blog ‘Hardcore meditation’ o ‘Núcleo central de la meditación’.

Sin embargo, la idea al traducir este texto era facilitar conceptos iniciales y básicos que normalmente no están claros y sobre los que suele haber mucha confusión a día de hoy en occidente. Juzgar vosotros mismos, el texto está ahí siempre que sea el momento de leerlo, o leerlo pero no os dediquéis a darle vueltas, ni a buscarlo y esperarlo en vuestra observación, ¡la práctica es estar en el momento presente! y será justo el momento presente el que traiga cada una de las experiencias.

De todas formas, son respuestas sobre las que, a veces, los practicantes tienen tanta confusión y, por lo general, los instructores cercanos tan poca capacidad de orientación, que me animé a traducirlas. Es mi intención que no creen confusión sino claridad y apoyo en la práctica y sus frutos. Quede protegida esta intención por los maestros. ¡Éxito! – GS].

¿Qué papel juegan los jhānas en los cimientos de la presencia?

Cuando pensamos en algo, estamos creando un cuerpo (kāya en pali) en nuestra mente. Esto es un cuerpo mental, una forma creada por la mente. Cuando practicamos los jhānas, el signo o marca del jhāna – el nimitta – aparece en nuestra mente. Esto es también un cuerpo mental. Un jhāna-nimitta bien entrenado puede utilizarse para practicar poderes psíquicos. Por ejemplo, si estás intentando encontrar a una persona en particular, harás que la imagen de esa persona aparezca en el nimitta. Se crea un tipo de luz, que utilizaremos después para encontrar a la persona. Dentro de la práctica de satipaṭṭhāna-vipassanā, estos cuerpos externos son registrados como dhammānupassanā3.

¿Qué hay de los sueños?

Un buen meditador raramente sueña (5). Pero si un buen meditador sueña, registra esas imágenes creadas en la mente como parte de su práctica de satipaṭṭhāna; la registra del mismo modo que registra cualquier otro fenómeno. No hay diferencia entre nuestro estado despierto y nuestro estado de sueño. Nuestra existencia en este mundo es un sueño. Los cuerpos mentales no existen físicamente. Son formas creadas en la mente que nosotros sostenemos con nuestra mente.

Muchas de las formas creadas en la mente, tales como los jhāna-nimitta, son más difíciles de soltar que las formas físicas que encontramos habitualmente en este mundo, puesto que surgen cuando los obstáculos están contenidos, cuando están no-operativos de forma temporal. Hay tranquilidad, satisfacción en la mente, y el meditador no está interesado en dirigir su mente hacia el nibbāna.4

Dedicación del traductor

Esta traducción fue completada por Giulio Santa el 22 de agosto del 2015, en Jetavana, Barcelona, día de medio creciente en la luna de agosto, movido por la compasión. Que los méritos de esta acción sumen para el despertar de todos los seres y que no sea este texto entendido erróneamente sin recibir pronta guía de aquellos que comprenden. ¡Mangalam!

SARVA MANGALAM

Puedes descargar el texto completo aquí o visitar nuestra página de descargas.

1NT: algunos habréis escuchado otras traducciones como ‘el único camino’,…; espero que esta expresión, que es traducción literal de la que se utiliza aquí en inglés, os ayude a vivir el camino con más apertura y convivencia con las demás tradiciones. Cabe remarcar también que el camino directo (el más derecho), no siempre somos capaces de recorrerlo con esa linealidad, así que, a veces, para poder caminar el camino directo, necesitamos soportes, técnicas adyacentes -dar un par de vueltas, volver atrás, parar, cambiar los zapatos, probar descalzos, cambiar nuestro modo de caminar, ser conscientes de la dirección correcta, cambiar los zapatos de nuevo -¿uso mocasines para la montaña y botas para la recepción?; ¿llevo un 37 en lugar de un 39?…- que nos preparen para poder hacer ese camino de forma directa. Sino, quizá sea más doloroso y largo caminar 100 metros que dar un paseo de varios kilómetros en los que ir despertando a nosotros mismos. Por eso, al menos en el suttanta, se explican muchas más cosas que no sólo los cimientos de la presencia…

2NT: por favor, interpretad estas palabras no como absolutos, sino con referencia al símil del agua y del tinte. Se mezclan (el momento presente y el estado que ocurre; el agua y el tinte) cuando las vemos mezcladas…, pero sino, siempre mantienen tanto su relación como su diferencia. Los tibetanos utilizan con frecuencia el ejemplo del sol, el cielo azul y las nubes. Pero ello no quiere decir necesariamente que dejen de ocurrir estados de codicia, sino que, en el caso de que ocurran, no dejamos de comprender que esos estados son diferenciados de la conciencia que los conoce y reconoce.

3NT: como veis práctica de liberación y práctica para lograr poderes psíquicos son dos cosas distintas. Lo que no quita que, según nuestras capacidades y cualidades, en algún momento trabajemos estos poderes o capacidades psíquicas. Normalmente los maestros dejan la mayoría de ellas para cuando el estudiante está ya en el estado del que no vuelve (anagami), para que la posesión de esas capacidades no le genere problemas y dificultades en el camino, problemas y dificultades que pueden surgir con facilidad cuando la mente aún tiene deseos conectados con lo dañino, con lo no saludable y con lo perjudicial al nivel de la acción (mental corporal y verbal).

4NT: esta afirmación también conviene anotarla, de lo contrario, hay practicantes que desarrollan miedo a los estados de concentración, al placer que no está conectado con los cinco sentidos, cuando, sin embargo, en el camino, se lo considera una base fundamental, representando además buenos lugares para descansar y recuperar fuerzas. Podemos verlo por ejemplo en MN 36, cuando el Buddha abandona las prácticas ascéticas al reflexionar que quizá fuera el camino de sentarse tranquilamente y no distraído bajo un árbol aquel que le condujera al despertar; y que no había motivo alguno para temer esos estados agradables no conectados con los cinco sentidos. Aunque, eso sí, cada vez que experimenta uno de esos estados dice: ‘experimenté placer, pero mi mente no es apegó a él’. (así que, sea lo que sea, no tengas miedo ni te sientas ridículo por el hecho de observar apego… sea hacia el objeto que sea… observa , observa, observa,… y cuando este maduro llegará la comprensión y, con ella, el soltar o dejar ir).

(5) Sobre este tema depende también del practicante y de la práctica. En la tradición Theravada se suele optar por esta comprensión. Lo que sí es común a todos es que lo que uno hace en la práctica es lo que uno hace en el sueño (estar atento o distraído, por ejemplo) y que el estado de sueño y el estado al que llamamos despierto (vida diaria) no tienen diferencias relevantes para el trabajo o investigación meditativa.

© de la traducción castellana: Giulio Lucarda-Giulio Santa 2015;

Esta publicación tiene licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported (CC BY-NC-ND 3.0).

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Mindfulness dirigido a los objetos de la mente (5/6)

Mindfulness dirigida hacia los objetos de la mente

Contemplando los objetos de la mente con presencia

Te recomendamos leer los textos previos si no lo has hecho todavía:

1/6: ¿Qué es mindfulness? Diferenciando entre practicar presencia plena y practicar atención (sati y manasikāra)

2/6: Mindfulness dirigido al cuerpo

3/6: Mindfulness dirigido a la sensación

4/6: Mindfulness dirigido a los estados de la mente

El cuarto cimiento de la presencia que se enumera en el Satipaṭṭhāna Sutta es dhammānupassanā. Dhamma, como objeto de la mente, puede ser cualquier objeto pasado, cualquier objeto presente y cualquier objeto futuro; cualquier cosa física o mental, cualquier cosa condicionada o no condicionada, y cualquier cosa real o imaginaria. Dhammānupassanā es el contemplar de los dhammas. Dhammānupassanā es el uso de la presencia para contemplar los diversos objetos de la mente:

    • los cinco obstáculos, nīvaraṇas,

    • los cinco componentes1, khandhas,

    • las seis bases (o esferas) sensoriales internas y externas, saāyatana,

    • los siete factores del despertar, bojjhaṇgas,

    • las cuatro nobles verdades, ariya-sacca.

Cuando sati está bien desarrollado, la mayor parte de la contemplación sucede en el marco de contemplar los objetos de la mente con presencia. Considera por un momento que la mente es agua y los pensamientos son colores. El agua pura es incolora, inodora, y carece de forma. Cuando añadimos un tinte al agua, el agua toma el color del tinte. Sin embargo, existe todavía diferencia entre el agua y el tinte: el agua y el tinte son dos entidades distintas y separadas. Del mismo modo, cuando nos ponemos a pensar, nuestra mente toma el color de los pensamientos. A veces nuestros pensamientos son un soporte adecuado para lograr el nibbāna y otras veces, nuestros pensamientos, obstaculizan su logro. Los pensamientos que suponen un obstáculo, nīvaraṇa, incluyen excitación de los placeres de los sentidos, ira y odio, embotamiento y letargo, agitación y preocupación, y duda. Tanto si nuestros pensamientos suponen un apoyo como si suponen un obstáculo, hay todavía diferencia entre mente y pensamientos. Son dos entidades separadas.2

Contemplar los estados de la mente con presencia, dhammānupassanā, significa reconocer si los obstáculos están o no presentes en nuestra mente. ¿Es un obstáculo para que logremos el nibbāna? Si es así, ¿cómo surge y cómo es superado? Contemplar los objetos de la mente con presencia incluye también reconocer las características de los cinco componentes, los khandhas – sensación, percepción3, formaciones volitivas, conciencia y materia. ¿Cómo ocurren estos cinco componentes y cómo se desvanecen?

Cuando nuestro sati es de calidad, dirigimos nuestra mente lejos de los obstáculos de forma automática. De forma automática, dirigimos nuestra mente hacia lo beneficioso.

Oímos un sonido: un pájaro pía. El objeto de nuestra mente es el sonido de ese piar, que es, de hecho, materia, rūpa. En el instante preciso en el que oímos el piar, no hay nada más que el sonido del piar y la mente que es consciente del piar. (1) Sentimos el piar como placentero, doloroso, o neutro. Sabemos que el objeto de la mente es la sensación. (2) Somos conscientes también que nuestra sensación en relación al piar ocurre y se desvanece, y (3) somos conscientes que en el campo de nuestras sensaciones hay otros pensamientos varios sucediendo. Todo esto pertenece al contemplar los objetos de la mente con presencia, dhammānupassanā.

Contemplar los objetos de la mente con presencia significa que el objeto de la mente es la propia mente. Estamos atentos y contemplamos la mente con la mente mientras la mente misma va cambiando de un objeto de experiencia a otro objeto de experiencia.

Otro ejemplo. Con confianza en las enseñanzas, trabajamos y practicamos para lograr la liberación, pero, por alguna razón, ocurre ira. Justo cuando estamos haciendo las cosas con sabiduría y comprensión, nos vemos superados por la ira, nuestra confianza desaparece y estamos enfadados. Al momento siguiente la ira desaparece y surge codicia. La mente cambia de un objeto a otro. Nuestros pensamientos están cambiando.

Reconocer los pensamientos que vienen a nuestra mente tan pronto como ocurren, requiere de una presencia de calidad, sati. Sati nos permite ser conscientes de cuándo está presente la ira en la mente y ser conscientes de cuándo está presente la codicia. Nos permite reconocer inmediatamente qué obstáculo viene a nuestra mente.

Con frecuencia, me enfado mucho.

Sati te permite ser consciente y registrar los estados nocivos de ira y, así, poder continuar y dejarlos atrás. Esto es parecido a saborear azúcar. Una persona puede leer acerca del sabor del azúcar, pero esto es bastante diferente al hecho de probar realmente el azúcar. Estás viendo y siendo consciente de tu ira, no leyendo acerca de ella. Sin sati, nunca verás tu ira.

Me preocupa que mi ira explote y hacer daño a alguien.

Sati te ayuda a superar la ira porque eres consciente de la ira en el momento en el que ocurre. Debido a tu codicia, a tu vanidad y a tu forma de entender, estás codiciando algo. Puedes ver esto por ti mismo. Con sati, reconocemos nuestros obstáculos tan pronto ocurren y nos libramos de ellos, inmediatamente. Utilizamos sati para soltar el apego y superar nuestras dificultades. Reconocer los obstáculos una vez han ocurrido y se han ido no tiene casi ninguna utilidad. No, esto no es muy útil. Pero para los principiantes, está bien, es suficiente.

¿Dónde está la diferencia entre reconocer mis obstáculos pasados y mis obstáculos presentes?

Cuando consideramos cómo los obstáculos surgieron en el pasado, mejoramos nuestra capacidad para reconocerlos cuando surgen en el presente – estamos cultivando nuestra atención, nuestro sati. Sin embargo, finalmente no nos queda más remedio que reconocer y desmantelar los obstáculos en el mismo momento en el que ocurren. Una linterna nos ayuda a encontrar objetos en la oscuridad. Cuando encendemos la linterna vemos los objetos que estamos buscando. Enfocamos la linterna encendida hacia el lugar oscuro y, en ese mismo instante, vemos y reconocemos el objeto. Encender la linterna es mente y reconocer el objeto es pensamiento, todo en un mismo momento. Tal como el agua es mente y el tinte de color es pensamiento, si mantenemos la mente clara, somos conscientes en el momento en el que algún color se añade.

Guardar o mantener la mente clara.

Sí. Cuando mantenemos nuestra mente clara y pura, siempre que se añade algún color, somos conscientes de ello. A veces se añaden cosas beneficiosas y a veces se añaden cosas no beneficiosas. La práctica de contemplar los objetos de la mente con presencia significa (1) marcar una división entre los factores mentales que obstaculizan el logro del nibbāna y los factores mentales que dan soporte a su logro; y después (2) distanciarnos de los factores que obstaculizan. Purificamos nuestras mentes y dirigimos nuestros factores mentales hacia lo beneficioso y saludable4.

En esencia, esto es lo que los cuatro cimientos de la presencia del Satipaṭṭhāna Sutta -contemplar el cuerpo, la sensación, los estados de la mente y los objetos de la mente con presencia – logran. Cuando tenemos sati, estamos siempre en uno de estos cuatro cimientos. A veces estamos en el contemplar los estados de la mente con presencia, a veces en la sensación, a veces en el cuerpo, y a veces en los objetos de la mente. El meditador que medita con regularidad y con corrección está siempre en uno de los cuatro cimientos de la presencia, vive en un estado beneficioso de la mente y no es alcanzado por estado perjudicial alguno. El meditador está siempre en sati.

“Todos los estados beneficiosos de la mente”, dijo el Buddha, “son sati“.

¿Cómo podemos dirigir nuestras vidas hacia lo beneficioso?

Mediante el hacer acciones, experimentar sensaciones, y experimentar estados de la mente sin absolutamente ninguna expectativa, dirigimos nuestra mente hacia lo beneficioso. También dirigimos nuestra mente hacia lo beneficioso mediante la confianza en la liberación, sea cual fuere, que el Buddha encontró. Tenemos confianza en que el Buddha siguió un determinado camino para hacer que ocurriera un estado de la mente específico, y tenemos confianza en que este estado ocurrió cuando siguió ese camino. Este camino es el óctuple sendero. Este camino son los cuatro cimientos de la presencia. Tenemos confianza en que el Buddha siguió este camino y logró la liberación del sufrimiento.

Enlace con la continuación del texto:

El camino directo y qué significa vivir solo 6/6 (Publicación el 2-2-16)

NOTAS

1NT: traducido comúnmente como ‘agregados’.

2NT: esto es una clara introducción a lo que en otras tradiciones se llama naturaleza de la mente. Esta ‘naturaleza de la mente’ se presenta en ambos casos, independientemente del tipo de pensamiento que aparezca; con lo cual, a este efecto y con ese foco de atención presente, ambos nos sirven para despertar a esa naturaleza.

3NT: quizá percepción no es la palabra más adecuada, pues puede utilizarse en otros contextos con otros significados distintos, pero es la palabra de uso común para traducir sañña y no he cambiado todavía (barajo utilizar memoria, marca). Percepción en el contexto de los componentes significa: memoria, marca o lakkhana, aquello que nos marca los objetos de la experiencia, permitiéndonos en las experiencias posteriores, reconocer si es el mismo objeto o si tiene una o más relaciones con el objeto que ha sido marcado con anterioridad.

4NT: aquí vemos la conjunción de diferentes factores del sendero óctuple. Adecuada presencia (sammasati) da aquí una base para aplicar adecuado esfuerzo (sammavayama).

© de la traducción castellana: Giulio Lucarda-Giulio Santa 2014;

Esta publicación tiene licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported (CC BY-NC-ND 3.0).

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Mindfulness dirigido a los estados de la mente (4/6)

Mindfulness dirigido a los estados de la mente

Contemplando la mente con presencia

Te recomendamos leer los textos previos si no lo has hecho todavía:

1/6: ¿Qué es mindfulness? Diferenciando entre practicar presencia plena y practicar atención (sati y manasikāra)

2/6: Mindfulness dirigido al cuerpo

3/6: Mindfulness dirigido a la sensación

El tercer cimiento de la presencia que contiene el Satipaṭṭhāna Sutta es cittānupassanā. Citta puede traducirse como mente1, conciencia y estados de conciencia; de modo tal que cittānupassanā significa contemplando la mente con atención constante. Cittānupassanā es utilizar la presencia, mindfulness o atención plena para contemplar nuestros estados mentales, nuestra conciencia. Sabemos que es la mente la que percibe y comprende cualquier objeto que se presente.

Y, así, practicamos contemplar los estados de la mente con presencia de la misma manera que practicamos contemplar el cuerpo con presencia o contemplar las sensaciones con presencia: comenzamos con un cimiento específico de la presencia y, después, cultivamos los tres cimientos restantes. En la práctica de contemplar los estados de la mente con presencia, comenzamos por utilizar la presencia para contemplar los estados de la mente y, después, continuamos con el uso de la presencia para contemplar el cuerpo, las sensaciones y los objetos de la mente.

Parece que estás pensando en tu grabadora. Es tu mente la que tiene la grabadora como objeto. Ser consciente de que tu mente tiene la grabadora como objeto es contemplar los estados de la mente, ser consciente de que la grabadora está hecha de elementos físicos es contemplar el cuerpo con presencia; ser consciente del modo en que experimentamos la grabadora, cuál es su valor para nosotros y si nos da una sensación agradable o bien una desagradable, es contemplar las sensaciones con presencia; y, por último, ser consciente de que éste es el ocurrir de la forma y éste es el desvanecerse de la forma es contemplar los objetos de la mente con presencia. Sucede el cambio. Contemplar los objetos de la mente con presencia incluye también ser conscientes de que ocurre cierto grado de concentración y de que se desvanece esa concentración. Practicando los cuatro cimientos de esta manera, establecemos un estado mental completamente consciente y atento así como beneficioso y saludable.

¿Contemplar la grabadora, es contemplar el cuerpo con presencia, kāyānupassanā?

Sí. Está dentro de la categoría del análisis de los cuatro elementos físicos, el dhātumanasikāra, que a su vez está dentro del contemplar el cuerpo con presencia. En ese momento, la práctica hace un giro hacia contemplar los objetos mentales con presencia; y dhammānupassanā comienza crecer .

‘Atendiendo de forma constante a’ y ‘contemplando’ nuestros estados de conciencia, cittānupassanā, somos capaces de dirigir nuestras mentes lejos de lo que no es útil y de lo que no es saludable, y dirigirlas hacia lo que es útil y saludable. Esto es exactamente igual que en las prácticas del cuerpo y de la sensación: en la práctica de contemplar el cuerpo, dirigimos nuestro cuerpo hacia lo beneficioso mediante la realización de acciones físicas sin expectativa alguna; en la práctica de contemplar las sensaciones con presencia, dirigimos nuestras sensaciones hacia lo beneficioso mediante la observación y comprensión de la realidad de la sensación. En la práctica de contemplar los estados de la mente, dirigimos nuestras mentes y pensamientos hacia lo beneficioso y saludable.

Continuación del texto: Mindfulness dirigido a los objetos de la mente (5/6) publicación 6-1-16.

NOTAS

1NT: recordemos que en el contexto budista muchas veces, como en este caso, la palabra mente equivale a corazón, no a mente intelectual o pensante (manas). En otras ocasiones la palabra ‘mente’, incluye la mente intelectual o pensante pero también el corazón, como sucede más adelante en este mismo texto.

© de la traducción castellana: Giulio Lucarda-Giulio Santa 2014;

Esta publicación tiene licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported (CC BY-NC-ND 3.0).

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Mindfulness dirigido a la sensación (3/6)

Mindfulness dirigido a la sensación

Contemplar la sensación con presencia

Te recomendamos leer los textos previos si no lo has hecho todavía:

1/6: ¿Qué es mindfulness? Diferenciando entre practicar presencia plena y practicar atención (sati y manasikāra)

2/6: Mindfulness dirigido al cuerpo

El segundo cimiento de la presencia del que nos habla el Satipaṭṭhāna Sutta es vedanā-nupassanā. Vedanā significa sensación. Al conectar vedanā con anupassanā tenemos vedanānupassanā, contemplando las sensaciones con continua consciencia. Vedanā-nupassanā es el uso de la presencia para contemplar la sensación; atendemos y contemplamos constantemente las sensaciones que ocurren en relación al cuerpo y la mente. Hay cinco tipos de sensaciones:

1. Sensación corporal placentera, kāyika sukha-vedanā,

2. Sensación corporal dolorosa, kāyika dukkha-vedanā,

3. Sensación mental placentera, cetasika sukha-vedanā,

4. Sensación mental dolorosa, cetasika dukkha-vedanā,

5. Ecuanimidad, upekkhā1.

La sensación es el factor común. Los primeros dos tipos de sensaciones, sensaciones corporales placenteras y dolorosas, pertenecen a las sensaciones físicas del cuerpo, la materia – rūpa. El tercer y cuarto tipo, sensaciones mentales placenteras y dolorosas, pertenecen a las sensaciones psicológicas, la mente – nāma. Las sensaciones mentales placenteras incluyen gozo, y las sensaciones mentales dolorosas incluyen frustración e ira. El quinto tipo de sensación es ecuanimidad2. Es neutral. Sensaciones corporales y mentales ni placenteras ni dolorosas, es una mente con buen equilibrio libre de aversión y codicia.

Debido a un accidente de moto, el hombro de tu amiga está dolorido y esto le preocupa. Sí, tiene una sensación desagradable en el hombro, pero al preocuparse, ha generado un amalgama de dolor físico junto con dolor psicológico. Todos tenemos sensaciones dolorosas en nuestro cuerpo y hacemos lo posible por aliviarlas. Si es necesario, vamos a ver al médico. Sin embargo, el dolor físico en nuestros cuerpos es una cosa. Cuando llevamos nuestro dolor físico a la mente, cuando pensamos sobre estos dolores y estamos frustrados, nuestros dolores físicos se transforman en dolores psicológicos. Y esto es un problema, un problema innecesario. Cuando tu amiga habla de su hijo, olvida todos sus dolores. Los pensamientos relacionados con su hijo le traen gozo.

¿Recordáis la historia en la que Devadatta lanza una piedra al Buddha? El pie del Buddha se dañó, le salió sangre, y los Bhikkhus3 llevaron al Buddha a palacio para ver al doctor Jīvaka. Tras las curas, el Buddha volvió al monasterio. Esa misma tarde, el doctor sintió preocupación y quiso visitar al Buddha, pero las puertas de palacio se cerraban por la noche y tuvo que esperar hasta la mañana siguiente.

“¿La herida le causó algún dolor por la noche?” –preguntó Jīvaka.

“Sí”, dijo el Buddha. “Hubo dolor en el pie, pero ninguno en la mente”.

El Buddha experimentó dolor físico debido a la herida, pero por ningún motivo dejó que su dolor físico le creara molestias en la mente; su dolor físico se mantuvo fuera. Para el Buddha, había dolor físico, pero no presión psicológica. Se dice que esto mismo sucede con los arahats. Experimentan sensaciones corporales dolorosas, pero no sensaciones mentales dolorosas.

¿Qué quieres decir cuando hablas de ‘presión’?

Nosotros experimentamos presión debido a nuestras cargas psicológicas y físicas. Esta presión es a veces agradable y a veces dolorosa. Tú, por ejemplo, experimentas dolor cuando tu amiga te habla del dolor que tiene en el hombro. Ciertamente, también experimentas dolor cuando alguien expone ideas que son distintas a las tuyas. En ambos casos, experimentas sensaciones mentales dolorosas aunque es posible que también experimentes alguna sensación corporal dolorosa.

¿Es esto dolor psicosomático?

Puede que estés experimentando algún dolor sensaciones dolorosas en el cuerpo, pero en estas dos situaciones estás experimentando principalmente sensaciones mentales dolorosas.

Practicamos contemplar nuestras sensaciones con presencia, vedanānupassanā, del mismo modo que practicamos contemplar nuestro cuerpo con presencia: comenzamos con un cimiento de la presencia y después desarrollamos los otros tres cimientos. Para contemplar el cuerpo con presencia, por ejemplo, comenzamos por atender a los aspectos físicos de nuestro cuerpo: comer, beber, caminar, respirar, los cuatro elementos, etc; y continuamos entonces con el contemplar las sensaciones con presencia, los estados de la mente y, finalmente, los objetos de la mente.

Contemplar la sensación con presencia comienza con el uso de esta presencia en las sensaciones que ocurren. Percibimos si nuestras sensaciones corporales o mentales son placenteras, dolorosas o neutras. Las sensaciones dolorosas y placenteras apuntan a nuestra mente. Identificamos claramente nuestras sensaciones placenteras dolorosas y neutras. Entonces procedemos con los tres cimientos restantes.

Con frecuencia, cuando nos sentamos a meditar, tenemos algún que otro dolor en la rodilla. Percibir este dolor es contemplar la sensación con presencia. Somos conscientes de que esta es una sensación dolorosa. Somos conscientes también que esta sensación dolorosa ocurre en una parte específica de nuestro cuerpo, la rodilla. Ser consciente de que el dolor está en el cuerpo es contemplar el cuerpo con presencia. Ser consciente de si nuestro estado mental es saludable y beneficioso o no-saludable y perjudicial es contemplar los estados de la mente con presencia. Finalmente, ser conscientes de que el dolor en la rodilla ocurre, y ser también conscientes de que se desvanece, es contemplar los objetos mentales con presencia. Somos conscientes de que nuestro dolor en la rodilla cambia: se incrementa y disminuye.

No me gusta el dolor que ocurre cuando estamos meditando sentados.

Dado que las sensaciones son tu propia experiencia, nadie puede decirte mucho al respecto. Sin embargo, investiga tus sensaciones sin apego y pregúntate: “¿Qué es el dolor?”.

Contemplar las sensaciones con presencia te permite ver las sensaciones como realmente son. Así, cuando las sensaciones corporales dolorosas ocurren, no añades dolor psicológico a tu dolor corporal. En esta situación, se cultiva una comprensión más profunda de lo que es el dolor.

¿Cambio mi dolor en placer o en sensación neutral?

El simple hecho de experimentar sensaciones físicas dolorosas, no conlleva necesariamente experimentar sensaciones mentales dolorosas. Tienes dolor físico, pero no estás sufriendo a nivel mental. Reconoces la sensación física dolorosa, comprendes la realidad de esta sensación dolorosa y, de este modo, diriges tu dolor hacia aquello que es útil.

¿Dejo mi dolor a parte?

Para explicar estos detalles, debo entrar en materia del Satipaṭṭhāna Sutta. Nuestra conversación aquí está limitada a sati, sati en el contexto del Noble Sendero Óctuple4.

Continuación del texto:

Mindfulness dirigido a los estados de la mente (4/6) publicación 23-12-15

NOTAS

1 NT: normalmente se habla de adukkhamasukha vedana, sensación ni dolorosa ni placentera.

2 NT: importante diferenciar aquí ‘ecuanimidad ‘ como sensación neutra; y ecuanimidad como factor mental (Saṅkhāra dentro de los componentes o cettasikka dentro del Abhidhamma). De esta última ecuanimidad, como factor mental, también encontramos diferentes tipos, ver por ejemplo MN137.

3 NT: palabra que se utiliza para designar un monje budista con alta ordenación.

4 NT: el libro original: ‘Caminar por la cuerda floja’ (qué te parece la trad de Walking the tighrope?), está dividido en tres partes. La primera está dedicada a charlas generales de Dhamma, la segunda a las Cuatro Nobles Verdades y la tercera, en la que se encuentra el texto que hemos traducido, al Noble Sendero Óctuple.

© de la traducción castellana: Giulio Lucarda-Giulio Santa 2014;

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