Pablo d’Ors : No no necesitas moverte del sitio

Ala! A disfrutar del silencio y entrar en uno mismo, en la realidad de las cosas, ya vale de tanto lío con tradiciones y palabras, jeje, que estas están para ese silencio interior. Buen silencio,

Giulio

http://www.lavanguardia.com/lacontra/20161214/412602853065/para-el-viaje-de-tu-vida-no-necesitas-moverte-del-sitio.html

 

Pablo d’Ors,, consejero pontificio del papa Francisco; fundador de Amigos del Desierto
“Para el viaje de tu vida no necesitas moverte del sitio”
Colab.LV | Foto: Xavier Cervera

“Para el viaje de tu vida no necesitas moverte del sitio”

14/12/2016 00:33 | Actualizado a 14/12/2016 02:57Lea la versión en catalán

El baño de la realidad

Anclados en nuestras rutinas, fantaseamos con viajar al Himalaya, las Seychelles o el Taj Mahal porque olvidamos que el viaje no es adónde, sino con quién… Y el primer con quién tiene que ser con uno mismo: descubrir el ahora en el silencio y que estás aquí no para ser alguien, porque ya lo eres; ni para ser más que otros, porque nadie es más ni menos que nadie. Para encontrarse a uno mismo, basta con dejarse ser en el baño de lo real; más revelador que cualquier fantasía de poder o escapismo. Para empezar ese viaje de tu vida, debes regalarte tiempo, explica D’Ors en Biografía del silencio, y seguir técnicas de meditación milenarias, pero aún imprescindibles para no acabar viviendo la vida de otros.

El hombre sabio sintió que su final se acercaba y quiso morir en el bosque. Y sus discípulos le siguieron y le pidieron que les dijera su última palabra. Y él dijo: “¡Fuego!” y murió. Entonces, el bosque empezó a arder.

¿Cómo lo entiende usted?

Es el poder de la palabra. La palabra puede transformar la realidad, pero sólo el silencio nos transforma a nosotros mismos.

Deme otro kwan por resolver.

Hasta que no seas el último y te sientas el primero no habrás resuelto tu kwan.

Ese tiene eco cristiano y universal.

Los kwan son acertijos taoístas que el maestro da al alumno, pero no para que los resuelva, sino para que se resuelva a sí mismo.

El kwan te piensa a ti.

Te piensas en él y en sus siglos. La meditación no tiene por qué ser religiosa, pero es más fácil practicarla en tradiciones milenarias como la cristiana, la budista o la taoísta.

¿En qué se parecen esas tradiciones?

Podemos razonar los problemas con palabras; ellas enseñan a respirarlos en silencio.

¿Nos enseñan a solucionarlos?

No es eso. No intente aprovechar el tiempo; trate de entregarlo. La meditación no es para el crecimiento personal; no es para aprovechar el tiempo; sino para regalártelo a ti mismo o regalárselo a Dios si eres creyente.

¿Me regalo un ratito de nada?

De silencio. Porque sólo oyes la palabra en la medida en que es concebida en el silencio.

El silencio escasea en esta era digital.

La hiperconectividad nos dispersa la mente y genera hambre de silencio y de desierto.

¿Perderse para huir de las redes?

El desierto en la tradición cristiana es metáfora del propio interior; en la zen es el vacío.

¿Ir al desierto es no hacer nada?

¿Qué es no hacer nada?

¿…?

Muchos creen que vivir intensamente es saciarse de mil experiencias, pero es al revés: estamos hechos para la intensidad; no para la cantidad. Aprender a vivir es dejar de soñar con nuestras aventuras para encontrarnos a nosotros mismos.

Yo creía que no hay logros sin sueños.

A mí me ha costado cuatro décadas aprender a dejar de soñar conmigo mismo. Pero ahora sé que la meditación enseña a sumergirse en la realidad y a hacer lo que haces. Sin mentiras ni sueños.

¿La fantasía no ayuda a digerir lo real?

Soñar es encerrarse en la prisión de lo irreal, pero no hay nada más liberador que la realidad. La mejor fantasía es infinitamente peor que tu realidad cuando la descubres. Meditar es sumergirse en la realidad y darse un baño de ser. Y, créame, es un alivio.

Pues acaba usted de acabar con el cine.

Al menos con cierto cine escapista y con el último mito de Occidente: el amor romántico. El amor auténtico no tiene nada que ver con el romántico, que lo espera todo; el amor auténtico lo da todo sin esperar nada: es real.

Es que en vez de encontrarse con otro ser humano hay quien espera la lotería.

El amor romántico es esa falsa esperanza de que otro te dé de repente todo lo que te falta en la vida. Por eso, porque es pura fantasía, se troca fácilmente en odio o indiferencia.

Al cabo, era una expectativa egoísta.

Esa exaltación del amor romántico como argumento de venta provoca abismos de desdicha en nuestra sociedad. Porque nadie puede darte todo lo que te falta si no sabes encontrarlo por ti mismo.

¿Cómo?

La meditación facilita esos vislumbres de lo real, que son sólo momentos que nos permiten captar quiénes somos de verdad. Pero esos momentos no llegan con talento o esfuerzo, sino con entrega: como llega el amor.

¿En qué consiste su técnica?

Hay dos modos de conocernos: el analítico y el sintético. El analítico requiere la pala-bra; el sintético, el silencio. Son las dos caras de la misma moneda, pero sólo la palabra fraguada en el silencio hace diana en el ser.

¿Pienso, es decir, no pienso y ya está?

Al meditar en silencio desenmascarará las falsas ilusiones. La mayor parte de nuestra energía la malgastamos en expectativas ilusorias que desaparecen cuando las tocamos.

¿Cuál es la peor ilusión?

El ego. Por eso, cuando encuentras a quien sólo vive para adorar la ilusión de su ego…

Narcisos tóxicos, los llaman ahora.

…te entristeces y, en cambio, con sólo estar ante una persona auténtica, rejuveneces.

Entrevistar aquí a algunas es un goce.

Dejar de adorar a tu ego es lo más difícil…

El silencio –dijo aquí Melloni– no es la ausencia de ruido, sino la ausencia de ego.

El ego es afán de posesión, pero a medida que te distancias de esa ilusión, vas madurando y poco a poco ves con mayor claridad y se ilumina la realidad. Y así te vas dando cuenta de que no necesitas ser importante; ni te hace falta ser más que otros; ni siquiera ser alguien, porque ya lo eres todo: eres tú.

¿Ser auténtico es ser generoso?

A menudo, creemos que basta con dar…

¿No es eso?

…pero toda ayuda resulta superficial hasta que descubres que yo soy tú; que tú eres yo y que todos somos uno.

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Consejo de Ákong Tulku Rinpoché a los retirantes del retiro de tres años de Purelands

 

Consejo de Ákong Tulku Rinpoché a los retirantes del retiro de tres años de Purelands (Samye Ling, Escocia), 1996:

“No perdáis el tiempo. No toméis los problemas como una excusa. Agradeced cualquier experiencia que venga. Agradeced los obstáculos, la enfermedad, la ira de los demás y la culpa, apreciad todo. Vosotros sois los que tenéis que madurar, los que tenéis que aprender a superar los obstáculos.
El retiro y la meditación no sirven para ponerse una armadura y protegerse de los obstáculos. La meditación se hace para aprender a aceptar todo lo que venga”.

de Samye Dzong Barcelona 

(… como la vida misma… GS)

Advice from Akong Tulku Rinpoche to the three year retreatants, Purelands retreat 1996:
“Don’t waste time. Don’t use problems as an excuse. Be thankful for whatever experience comes. Be thankful for obstacles, sickness, others’ anger and blame, appreciate all of it. You are the ones needing to be matured, needing to learn how to overcome the obstacles.
Retreat and meditation is not for putting on a suit of armour to protect oneself from obstacles. Meditation is for learning to accept whatever comes.”

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GOZO Y PLACER

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GOZO Y PLACER, ¿qué conexión tienen con la tranquilidad o el abandono natural de un comportamiento pasional? Os dejo traducido un sutta de los Discursos Numéricos (Anguttara Nikaya) que me es inspirador. Añadí un pequeño comentario al final por si es de vuestro interés, así como notas explicativas de algunas palabras que también hacen función de comentario.

AN 11:2 Generar una intención (cetanaakara·niiyaasutta·m)

 

Monjes, para una persona que tiene un comportamiento beneficioso, saludable, no es necesario generar la intención siguiente: “Que no surja en mí culpa y remordimiento1”. Es una ley natural que haya ausencia de remordimiento y culpa en alguien cuyo comportamiento es beneficioso y saludable.

Para una persona en la que no surge culpa ni remordimiento no es necesario generar la intención siguiente: “Que surja en mi deleite”. Es una ley natural (dhammata) que surja deleite en alguien en el que no hay culpa ni remordimiento.

Para una persona que siente deleite no es necesario generar la intención siguiente: “Que surja en mi interés2”. Es una ley natural que el interés surja en uno que se deleita.

Para una persona que tiene interés mental no es necesario generar la intención siguiente: “Que esté tranquilo”. Es una ley natural que alguien cuya mente está interesada está tranquilo en su conjunto.

Para una persona que está tranquila en su conjunto, no es necesario generar la intención siguiente: “Que yo sienta placer”. Es una ley natural que alguien tranquilo en su conjunto3 siente placer.

Para una persona que siente placer no es necesario generar la intención siguiente: “Que mi mente se concentre4”. Es una ley natural que una mente inundada de placer se concentra5.

Para una persona concentrada no es necesario generar la intención siguiente “Que pueda conocer y ver las cosas tal como son6”. Es una ley natural que uno que está concentrado conoce y ve las cosas tal como son.

Para una persona que conoce y ve las cosas tal como son no es necesario generar la intención siguiente: “Que deje de estar encantado”. Es una ley natural que alguien que conoce y ve las cosas tal como son se desencanta.

Para uno que se ha desencantado no es necesario generar la intención siguiente: “Que pierda la pasión”. Es una ley natural que uno que ya no está encantado pierda la pasión.

Para una persona que ha perdido la pasión no es necesario generar la intención siguiente “Que la liberación sea una verdad en mi” Es una ley natural que para uno que ha perdido la pasión conocer y ver la liberación es para él una verdad propia.

De este modo monjes, conocer y ver la liberación como verdad propia es el beneficio que trae la pérdida de pasión, la pérdida de pasión es el beneficio que trae estar desencantado, el no estar encantado es el beneficio que trae ver las cosas tal como son, el ver las cosas tal como son es el beneficio que trae la concentración, la concentración es el beneficio que trae el placer, el placer es el beneficio que trae la tranquilidad, la tranquilidad es el beneficio que trae el interés, el interés es el beneficio que trae el deleite, el deleite es el beneficio que trae un comportamiento beneficioso y saludable.

De este modo, monjes, cada fase se une y abraza a la siguiente, cada fase ayuda a llenar y completar la siguiente, para poder cruzar al otro lado7.

Traducción Giulio Santa2017 – GS 2017 basado en Pali PTS y BTE y Bhikkhu Bodhi translation principalmente.

(hay otros dos suttas que acompañan a este: AN 11:1 – ¿Con qué propósito? (Khimatthiyasutta·m)- y AN 11:3 Primer discurso sobre las causas y dependencias (Pa·thamaupanisaasutta) Este último sutta es a su vez un desarrollo de los suttas AN 5:24, AN 6:50; 7:65 y 8:81.

Otros documentos consulatados para significados de pitii y pamojja:

Bhikkhu Bodhi, Transcendental dependent arising. A translation and exposition of the Upanisaasutta (wheel 277-278 BPS)

Bhante Gunaratana, The Jhanas in Theravada Buddhist Meditation

Comentario GS: La parte que en un primer momento más captó mi atención es la causa de sukha (o placer). Según el sutta, esta causa es la tranquilidad, no la excitación. Este aspecto nos puede ayudar cuando observamos por un lado de dónde surgen nuestras experiencias de placer, y por otro, investigar cual es nuestra relación con la experiencia de placer surgida. La relación con la experiencia de placer surgida, también puede ser de excitación: una relación donde asimos con fuerza esta experiencia en lugar de continuar cultivando las causas que la han generado. Si atendemos al principio de la serie, veremos que la causa sugerida es mantener un comportamiento saludable y beneficioso, que no realicemos acciones de las que nos arrepintamos. Obviamente esto no es un dogma de qué es saludable y qué no. Lo interesante de este paso es que ese es un proceso investigativo y de maduración de cada uno, si bien, por un tiempo, podemos seguir ciertos códigos y reglas que sintamos nos ayudan y protejan o aplicar, como diría un famoso maestro tibetano, el puño de hierro de la disciplina. A nadie escapará, sin embargo, que no es posible mantener eternamente el puño de hierro de la disciplina, sino que es un medio que podemos utilizar en algunos momentos o periodos con la esperanza de favorecer la aparición de esta serie.

Este sutta también entra de lleno en otro interesante campo que es el del placer en el camino. Para desarrollar la comprensión teórica del placer en el camino hay que explicar los tres tipos de insatisfacción (dukkha) y los diferentes tipos de placer (sukha). Para experimentarlo, simplemente hay que vivir atento y observar. A veces, las categorías nos ayudan a ordenar la experiencia y a que la sabiduría intuitiva lo entienda más rápido. Otras veces, estas categorías sólo bloquean nuestra experiencia con pensamientos discursivos e intentos excesivos de clasificarse, a uno mismo y a su experiencia, que acaban bloqueando el flujo de presencia necesario (momentum) para que estas fases puedan ser experimentadas.

El otro aspecto que me parece interesantísimo, pero que reflexioné después, es la relación entre “desencanto y pérdida de pasión” y placer. Acotemos el significado de estas palabras. Entiendo que desencanto nos marca una apreciación de las categorías u objetos con las que entramos en contacto -con los que contacta la base de conciencia-, es decir un lakkhana. Y entiendo que pérdida de pasión nos marca la relación con estos objetos: sería más una función de relación entre objeto y conciencia; sería una cualidad de la atención, una cualidad de sati. Es decir, la relación entre “desencanto y pérdida de pasión” y placer nos está diciendo que, aunque puede que de algún modo, y no entramos aquí a valorarlo o hablar de ello, estas fases de desencanto y pérdida de pasión tengan un componente perceptivo incómodo, desconcertante -como nueva situación de relación existencial que son, como un momento de redefinición de lo que el mundo, hasta ahora, ha sido para nosotros-; pese a ello, lo interesante es que nos indica que esta percepción -de desecanto y la pérdida de pasión- más aguda, precisa y refinada, más veraz, de alguna manera, está enraizada en el placer y la felicidad que surgen de un contentamiento interior con la vida de uno, de una concentración basada en un placer que surge de la tranquilidad. Veremos, claro, que el placer al que nos referimos es más refinado que muchos placeres de los que disfrutamos.

Es normal, por otro lado, que en esa fase de desencanto y pérdida de pasión perdamos la perspectiva y nos retiremos o nos desanimemos, en lugar de continuar investigando y conociendo esos estados o fases que, en la mayoría de las personas, se desarrollan de manera secuencial. Es posible que olvidemos como cada una de esas fases de algún modo también son aspectos condicionados y, por ello, indican bien características, funciones, manifestaciones o causas próximas del proceso perceptivo, que nos van acercando hacia la verdad. Así que, si nos hemos retirado o desanimado, no pasa nada más que lo que ha sucedido, siempre podemos continuar (volver a empezar) para que esas fases vuelvan a desplegarse y sigan desplegándose en nuestro campo de experiencia.

Indicar que el último párrafo, aquel dónde nos indica el beneficio que se deriva (aanisa·msa) de cada una de estas fases, nos puede ayudar en caso de que alguna de las fases nos resulte complicada y que nuestra mente se ponga en formato rebelde… Si en esos momentos podemos recordar (no discutir con la mente!), simplemente recordarnos: “ah, era para ir hacia aquí que paso por este lugar”, entonces podemos continuar de forma calma la observación y comprensión de esa nueva experiencia que se nos presenta, sea placentera, desagradable o neutra.

Para concluir, parece que en el Canon Pali hay varias series que convergen en la secuencia deleite, interés, tranquilidad,… (pamoja, piiti, passadhi). Una de las más comunes, comienza la serie por la palabra confianza, saddha en pali, traducida generalmente por fe, aunque a mi me gusta más la palabra confianza o convicción. En el texto que presentamos aquí, sin embargo, la serie empieza con la expresión “comportamiento beneficioso y saludable”. Para entender la relación entre estas dos palabras -confianza y “comportamiento beneficioso y saludable”- conviene considerar el equilibrio que comporta esa confianza: separada de una confianza sin reflexión, separada de una convicción testaruda, que en su proceso intuitivo investigativo, a través de escucha, reflexión y observación de la vida -donde va descubriendo ese comportamiento beneficioso y saludable-, va tomando confianza cada vez más firme en las enseñanzas y por ello tiene confianza en que, aquello que no ha experimentado todavía, se manifestará en un futuro si sigue las indicaciones. Que decir que hay situaciones donde no hay a quien consultar y uno no le queda más que seguir, sin tapujos, su propia intuición. Y otras en que una aparente fe ciega, dirigida hacia una enseñanza y maestro adecuado, puede generar la continuidad y energía suficientes para realizar los frutos de la enseñanza. Dos interesantes suttas que nos aportan visiones que compensan estos extremos son Discurso a los Kalamas (AN 3:65) (donde la sugerencia es: conoce por ti mismo cuando los de al lado te confunden); y Discurso a Canki (MN95) (donde la sugerencia es: aproxímate a un buen maestro, aprende la tradición, defiende la verdad que has ganado intelectualmente pero no la tomes como dogma diciendo: “Solo esto es cierto, todo lo demás es falso”, realiza experiencialmente la verdad y realiza completamente la verdad). Para las versiones completas de los suttas podéis buscar en google 🙂 yo puse una versión resumida con mi traducción.

Ah, y por cierto… no te preocupes mucho por clasificarte en la secuencia… basta practicar adecuadamente e investigar :), las secuencias entonces van desplegándose por sí mismas, con nuestro reconocimiento clasificativo, o sin él.

Buena práctica!

Giulio

ENGLISH – PALI – CASTELLANO

wholesome behaviour  kusala siila comportamiento saludable y beneficioso

nonregret                         avippa·tissaro                ausencia de culpa y remordimiento

joy                                      pamojja                            deleite

rapture                             piiti                                   interés

tranquility                       passhadi                           tranquilidad

pleasure                            sukha                                placer

concentration                 samaadhi                          concentración (mente integrada)

knowledge and vision of things as they really are yathaabhuutaña·nadassana·m Conocer y ver las cosas tal como son

disenchanment               nibbidaa                          desencanto, no estar encantado

dispassion                        viragaa                              pérdida de pasión

knowledge and vision of liberation vimuttiñaa·nadassana·m         conocer y ver la liberación

Flower

NOTAS

1avipa·tisaara: otra traducción menos habitual seria mente clara, que podría encontrar una interesante referencia como manifestación de esa ausencia de culpa y remordimiento en el Discurso sobre disipar la ira (ver penúltimo párrafo: la persona que tiene comportamiento verbal y corporal positivo y que su mente gana paz y calma mental)

2esta palabra (piiti) se traduce generalmente como gozo, que sería su manifestación, yo prefiero traducirla como su causa próxima: interés (dado que es gozoso, aparece un interés, y dado que es gozoso, se afianza en ese interés). ¡Si no hay interés es imposible mantener la atención! Lo importante aquí es que el deleite surge internamente por un comportamiento beneficioso, no está generado por un objeto externo específico sino por nuestra relación con el mundo o con los diferentes objetos/situaciones de experiencia que aparecen. Por citar un caso Victor Frankl podría narrar un buen ejemplo de esto en su libro El hombre en busca de sentido.

3la palabra que se traduce aquí es passadhikaya. En muchas ocasiones se encuentra traducida como ‘cuerpo tranquilo’, pero sinceramente, el término kaya, que quiere decir cuerpo, conjunto, unidad, puede no indicar aquí necesariamente el cuerpo físico (o no únicamente) sino un compuesto mental, en este caso el de la tranquilidad. Yo lo traduje como tranquilo en su conjunto, indicando que ese sujeto mora en la tranquilidad, está lleno de tranquilidad, el cuerpo de la tranquilidad es parte de su experiencia de este mismo momento.

4Como siempre definir con una palabra con otra suele ser pobre: que mi mente se unifique, se integre, se aquiete,… Aquí tendremos otra vez esta maravillosa secuencia que implica que como el placer no está surgiendo del objeto en sí sino de nuestra manera de atenderlo pues lo crucial es seguir en ese modo de atención.

5Quizá alguien tenga duda sobre esto… la idea es que ese placer no surge por alguna cosa externa, por lo tanto la mente se unifica internamente. Ya siente placer, ¿qué otra cosa quisiera ir a buscar?

6La traducción es literal aunque quizá para dar el significado en nuestro idioma lo diríamos de otra manera. Primero contactamos con la experiencia (dicho aquí como ‘conocer’) y luego la penetramos y comprendemos (dicho aquí como ‘ver’)

7Podría traducirse también por “llegar a lo ilimitado”. Ya sabemos que no hay ni esta orilla ni la siguiente, pero si uno quiere dejarse de especulaciones y atender al contenido podrá entender con claridad el significado, sin comenzar a debatir sobre el obvio… que no hay esta orilla ni la otra (cuando uno está ahí.. qué queda por hablar? Cuando uno no está ahí… sí queda por escuchar :).

 

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MEDITACION JHANA

 

La meditación de jhana, en su práctica formal, no es muy conocida en nuestro país, ni a nivel teórico, ni a nivel práctico. Para dar a conocer a Tina Rasmussen y Stephen Snyder, que visitarán España en febrero del 2018, José Luís Poveda Alfaro nos ha traducido una bella entrevista que la revista Non dual le hizo a Tina. Tina y Stephen transmiten, de propia experiencia, y con autorización expresa de su maestro, Pa Auk Tawya Sayadaw, cómo entrar, mantener y establecerse en la concentración profunda, jhana samadhi, desde el 1er al 8o jhana; y cómo desarrollar también el conocimiento de vipassana tal como lo enseña el maestro Pa Auk Tawya Sayadaw. Espero sea de vuestro interés y traiga beneficio a muchos. Para más información sobre la visita a España de Tina Rasmussen y Stephen Snyder y la traducción de su libro “Practicing Jhanas” podéis poneros en contacto con José Luís. Puedes leer la entrevista a continuación o descargarla en pdf aquí. Sin más os dejo con la entrevista.

Entrevista para la revista Non duality magazine, Julio 2011

Tina Rasmussen

Tina

Tina Rasmussen

Tina comenzó a meditar cuando tenía 13 años y ha meditado durante más de 30 años. En 2003, después de muchos años de práctica espiritual en las tradiciones no-duales y budistas, completó un año de retiro solitario y en silencio, durante el cual se produjo un despertar a la naturaleza verdadera. En 2005 tomó la ordenación como una monja budista Theravada con el Ven. Pa Auk Sayadaw de Birmania, quien después le dio la autorización para enseñar. Es la co-autora de Practicing the jhanas (junto a Stephen Snyder, su marido y compañero de magisterio), publicado en 2009 por Shambala. Ahora ofrece retiros, jornadas de meditación y asistencia espiritual, además de trabajar como una coach profesional y como doctora (Ph.D.) y consultora de desarrollo organizacional (algo que ha hecho durante los últimos 25 años).

Non Duality Magazine: Por favor, ¿te importaría decirme cómo comenzaste asentir interés por la meditación jhana?

Tina Rasmussen: Durante algún tiempo había estado participando en retiros largos en silencio de hasta un mes, principalmente de meditación Vipassana. En una entrevista, cuando comencé a describir mi experiencia uno de los profesores remarcó que lo que estaba describiendo sonaba a ser un jhana. Mi maestro principal en ese momento, Guy Armstrong, sugirió entonces que probablemente tuviese una facilidad natural para la meditación de concentración y que quizá me gustaría recibir un entrenamiento intensivo en la práctica de Samatha; y lo recibí. Unos años más tarde hice un retiro de un año en solitario y tuve muchas experiencias profundas, que incluían el surgimiento de los jhanas. Algunas de estas experiencias estaban fuera de las enseñanzas que para ellos eran conocidas, así que Guy me sugirió que fuese a estudiar con el Ven. Pa Auk Sayadaw, ya que el Sayadaw estaba considerado como el mejor maestro y practicante de jhana de la actualidad. Asistí al primer retiro de Pa Auk en 2005. Me hizo que comenzase desde los mismos comienzos, lo que fue muy correcto porque entonces pude comprender mi experiencia empezando desde cero dentro del contexto de su presentación de las enseñanzas del Buda. Completé todo el camino de samatha en esa ocasión, incluyendo las ocho jhanas que surgen de distintos objetos de meditación.

NDM: Cuando estabas practicando vipassana y comenzaron a surgir estas experiencias de jhana, ¿qué quieres decir con “surgir”? ¿Quieres decir surgir la energía de algún modo similar a lo que ocurre en el Kundalini yoga, por ejemplo?

Tina Rassmussen: Por “surgir” quiero decir que “yo” no “tuve” jhana. Hay muchísima confusión sobre los jhanas, algunas de las cuales tiene que ver con la idea de que jhana es un logro que vamos ahí fuera y “adquirimos”. Una absorción plena de jhana es de hecho el surgimiento de un estado no dual de atención que sólo sucede cuando hay suficiente concentración y purificación mental; se requiere de la relajación

Snyder

Stephen Snyder

de los estados mentales egoicos para que por sí mismo pueda surgir. Además, porque la plena absorción en jhana es un estado no-dual, no se produce ningún sentido del “yo” cuando está sucediendo. Para aquellos que puedan acceder a un estado no dual sin meditación, no habría demasiada distinción entre ambos estados (entre el estado de jhana y el estado de atención no dual), pero no obstante sí que hay alguna diferencia entre este estado y la plena absorción de la atención en jhana. Para la mayor parte de la gente que funciona con un sentido separado del yo, se tiene que producir una “rendición” a la base del Ser para que pueda producirse este estado; esto es contrario a la sensación de “hacer” propia del “yo”. Llamamos a este proceso el “adelgazamiento del yo,” que es un aspecto muy importante de la práctica Samatha.

NDM: ¿A qué te refieres exactamente con la expresión “la base del Ser” y cómo enseñas a la gente a rendirse a la base del Ser para que pueda surgir este estado?

Tina Rasmussen: Utilizamos el término “base del Ser” como un término general para referirnos a la Fuente, el misterio que es fundamento de todo lo que se manifiesta y lo que no se manifiesta. No enseñamos a la gente que se rinda a ello. Más bien lo que sucede es que cuando nuestra base o fundamento brilla, los velos del ego se hacen más finos, adelgazan, y nuestra verdadera naturaleza transluce. Para el ego esto puede ser sentido como un tipo de rendición, ya que es una forma de soltar.

NDM: Cuando hablas de atención no dual, ¿te refieres también a una atención sin características (anidassana viññāna), refiriéndote a una atención que no indica la presencia de un sujeto, tal y como fue descrito por el Buda?

Tina Rasmussen: Stephen y yo no somos intelectuales, hablamos basándonos en nuestra propia experiencia directa, más que en el conocimiento teórico. Así que prefiero no comentar las sutiles distinciones que se hacen en las escrituras de los distintos tipos de atención, consciencias, etc. Lo que sí diría es que la atención no dual que puede encontrarse en los jhanas materiales (1-4) e incluso en los jhanas inmateriales (5-8), NO es lo mismo que lo que los budistas conocen como “cesación,” no obstante es no dual en el sentido de que no incluye un sentido dual del “yo” y del “otro.” La brecha sujeto-objeto está ausente.

NDM: ¿Por qué piensas que los jhanas no son tan practicados en EEUU como lo son las prácticas de Vipassana o Zen?

Tina Rasmussen: Los jhanas tampoco son muy practicados (o al menos no abiertamente) en los países budistas asiáticos, a pesar del hecho de que fueron practicados intensamente

1 Sumedho Hua

Sumedho Hua

durante miles de años hasta hace muy poco –hasta hace 50 años más o menos. Hay muchas razones para que haya sucedido esto. En primer lugar los occidentales que trajeron las enseñanzas budistas Theravada a los EEUU en los setenta no practicaron Samatha (meditación de concentración) cuando estuvieron en Asia; sólo practicaron Vipassana (meditación de visión profunda), y en consecuencia eso es lo que trajeron. En segundo lugar, hasta hace poco, muchos maestros asiáticos y occidentales pensaban que los jhanas sólo eran accesibles para la comunidad monástica y/o los asiáticos. En tercer lugar, algunos maestros asiáticos activamente desaconsejaban que la gente practicase jhana, por diferentes razones.

Es muy extraño que los jhanas ya no puedan ser reconocidos dentro del Budismo Zen, ya que de hecho la palabra “Zen” deriva de la palabra “jhana”. Cuando el Budis

2 Mahasi

Mahasi Sayadaw

mo y la palabra “jhana” llegaron a China, se convirtió en la palabra “Chan”, que se convirtió en “Zen” cuando el Budismo llegó a Japón. Pero la práctica real de los jhanas se perdió. Algunos reconocidos estudiosos Mahayana como el Maestro Hua han escrito mucho acerca de esta cuestión. Así que, por distintos motivos, la pérdida de esta práctica es un poco como el juego del “teléfono roto” en el que la enseñanza original queda confusa. El Buda de hecho predijo hace 2500 años que llegaría el momento en el que ciertas cosas llevarían a la “caída y desaparición del verdadero Dhamma.” Una de las cosas que dijo que llevarían a este decaimiento es el decaimiento de la práctica de jhana.

NDM: ¿Podrías por favor decirme cuáles son algunas de las razones por las cuales esta práctica de meditación jhana fue desaconsejada por estos maestros asiáticos? ¿Es decir, fundamentalmente japoneses zen o budistas chan en China? ¿Y qué hay del budismo tibetano? ¿Practican esto?

Tina Rasmussen: Dentro de la tradición Theravada la práctica jhana fue desaconsejada por cinco razones principalmente. Las primeras de estas dos requieren una explicación bastante larga.

Razón 1: En el siglo pasado el Budismo Theravada estaba decayendo ligeramente en Asia porque era demasiado difícil que la gente laica practicara. El Ven. Mahasi Sayadaw de Birmania revitalizó el budismo Theravada con algunas innovaciones que lo hacían más accesible, y esto es lo que hoy conocemos como el “mindfulness” o Vipassana que se enseña por lo general en Occidente. Parte de este reajuste eliminaba la práctica de Samatha e hizo que la gente se centrase sólo en Vipassana, lo que en su nueva forma hizo más accesible la práctica; también se pensó que la haría más fácil. Por esta razón, unida a un número reducido de referencias que se pueden encontrar en los suttas, algunas personas piensan que Samatha simplemente no es necesario.

En segundo lugar debemos recordar que el Buda aprendió Samatha de sus mismos maestros; no se inventó esta práctica (aunque se piensa que incluyó algunas mejoras a lo que había aprendido). Él completó todo el camino yóguico de su época, que culminaba al completar los 8 jhanas. Cuando eso se producía se decía de esa persona que estaba iluminada. Esta creencia todavía se mantiene hoy en otras tradiciones no-budistas y puede verse claramente en textos antiguos como los Yoga Sutras de Patanjali. No obstante el Buda sintió que había algo más por descubrir en el camino, y su gran innovación fue la

3 Pa Auk

Pa Auk Sayadaw

práctica Vipassana. Después de su completa iluminación continuó practicando Samatha toda su vida y entrar en jhana fue el último acto que llevó a cabo en su lecho de muerte. También habló de jhana constantemente, como uno puede observar en los suttas. Sin embargo, si uno echa un vistazo al budismo desde la perspectiva actual, dada la fuerte influencia del linaje de Mahasi Sayadaw y la prevalencia de Vipassana, es fácil ver cómo puede pensarse que Vipassana en la enseñanza “real” del Buda, y la práctica en la que uno debería de poner el énfasis en detrimento de Samatha.

La tercera razón es que la gente a menudo simplifica demasiado la práctica de Samatha, poniendo el énfasis en lograr algo, más que en purificar la mente. Si se pone en un contexto erróneo la práctica se puede convertir en un ejercicio de materialismo espiritual, para que el ego alardee y genere apego, en vez de ser buscada sobre la base de intenciones sanas. La mayor parte de las enseñanzas de Stephen y mías tratan de superar este enfoque distorsionado y superficial de esta valiosa práctica ancestral. No es casualidad que esta práctica haya existido durante tanto tiempo, probablemente cerca de 5000 años. ¡Hay pocas cosas que hayan durado tanto en la historia de la humanidad, aparte de la guerra y el sexo! Esto es porque la práctica de Samatha utiliza el funcionamiento inherente de la conciencia para liberarse a sí misma. Reducir la práctica a este tipo de empecinamiento para ser capaz de decir a tus amigos de dharma “Tengo el jhana XX” es una rotunda distorsión de la profundidad que intenta lograr esta práctica, que no es otra sino la purificación de la mente. Desafortunadamente algunos profesores desaconsejan a la gente la práctica de concentración porque puede “fomentar el esfuerzo excesivo o la lucha”, en vez de verla como una práctica que purifica lo que surge en el flujo de la mente, INCLUYENDO el esfuerzo excesivo o la lucha (si se enseña en el contexto adecuado).

Cuatro, ha habido durante mucho tiempo corrientes que han pensado que las yoguinis y los yoguis que practican los jhanas quedarán aferrados a esta práctica y no querrán continuar con la práctica de Vipassana. Esto es debido al hecho de que la práctica –aunque sea intensa y exigente- puede ser también muy serena y gozosa.

Finalmente, las prácticas de concentración han sido usadas por los yoguis de todas las épocas para cultivar “poderes sobrenaturales”. Estos son descritos en textos como el Visuddhimagga. En Asia la gente frecuentemente queda fascinada por estos poderes y se distraen del verdadero propósito del camino, que es la liberación.

En cuanto a otros linajes budistas, los jhanas son practicados en unos pocos linajes Mahayana, siendo el del Maestro Hua uno de ellos. Cuando estábamos de retiro Stephen y yo con el Ven. Pa Auk Sayadaw yo me ordené como monja. Había otras muchas monjas ahí, algunas de las cuales eran monjas Mahayana de Taiwán; todas ellas estaban muy interesadas en la práctica de Samatha y tenían bastante pericia en ella. Y desde luego que dentro del Budismo Tibetano uno encuentra los jhanas. He visto esta práctica descrita en libros de una forma muy parecida a como Stephen y yo la hemos aprendido de Ven. Pa Auk Sayadaw. Sin embargo nunca he encontrado en Occidente a ningún maestro budista tibetano que enseñe o incluso hable de los jhanas de igual modo que en el linaje de Pa Auk.

NDM: Ven. Pa Auk dice en su libro Knowing and Seeingque las posibilidades de llegar a la absorción o samadhi son pocas, pero parece que Dipa Ma (según lo que se dice de ella en el libro “Knee Deep in Grace”) y otras personas han sido capaces de hacer este tipo de meditación muy fácilmente.

¿Por qué piensas que esto es así? ¿Dirías que jhana es adecuada para cierto tipo de personas?

Tina Rasmussen: Me imagino que Pa Auk Sayadaw basa sus estimaciones en lo

4 Dipa Ma

Dipa Ma

que él ha visto entre las miles de personas con las que se ha encontrado durante varias décadas de magisterio. Hemos escuchado que cuando era abad del Monasterio Pa Auk en Birmania, solía ver a cientos de personas al día. Se solían poner en una fila, se arrodillaban rápidamente en frente de él para una entrevista de sólo 30 segundos. Solía preguntar cuánto tiempo podían estar con su objeto sin que su atención oscilase; si era sobre 30 minutos de forma consecutiva solía dar la instrucción “céntrate aquí” (en la respiración cuando pasa por el punto anapana) y después preguntaba a la siguiente persona que pasase. Basándose en las cientos de personas que vio al día, me imagino que el número que vio progresar fue muy reducido. Nosotros nos hemos dado cuenta que este porcentaje es más alto y hemos dado enseñanzas de una forma más personalizada, así como también hemos servido de puente para que esta práctica pueda ser desarrollada en un contexto moderno que pueda ser útil para los yoguis y yoguinis.

No obstante pensar que el perfil típico de meditador es parecido al de Dipa Ma sería un juicio burdo y erróneo. Dipa Ma fue una de las más grandes meditadoras y yoguis de nuestro tiempo. Fue la mejor estudiante de Munindra, y por esta razón la eligió para que probase a hacer los experimentos que aparecen en el Visuddhimagga, también en lo que refiere a los jhanas (así se describe en “Knee Deep in Grace”). Sí, los jhanas eran fáciles para Dipa Ma, y también es cierto que podía hacer cosas como sentarse en un lugar a meditar y no finalizar la meditación o levantarse o incluso moverse durante varios días. ¡Dime quien conoces que puede hacer esto!

En nuestras enseñanzas nos hemos dado cuenta que poner demasiado énfasis en “lograr” algo (materialismo espiritual) y poner demasiado esfuerzo o luchar (algo que es muy común en las discusiones modernas sobre jhana) es de hecho las barreras más grandes que existen para la verdadera práctica de la purificación de la mente. Cuando la “gente común” llega a la práctica y purifica su motivación en torno a la cuestión de POR QUÉ está haciendo la práctica, en combinación con las enseñanzas que ponen el énfasis en tener una orientación sana hacia esta práctica, su práctica misma cambia. Apegarse a los logros es un acto del ego, y si eso no se purifica, el jhana no surgirá. La gente puede que se imagine que el jhana está surgiendo, pero una vez más sólo es la manifestación del ego que de hecho está bloqueando los aspectos liberadores de esta práctica en vez de cultivarlos.

La belleza de la práctica Samatha es que precisamente por cómo está diseñada tiene la capacidad para purificar el flujo mental, incluyendo los aspectos insanos como la lucha o 5 Stephen Pa auk Tinala confusión. Desafortunadamente, dado que las enseñanzas varían mucho a la hora de considerar qué es un jhana, y dado que la gente a veces imagina que están experimentando jhana cuando no es así, hay mucha confusión sobre esta práctica, porqué se hace y qué está de hecho ocurriendo. Esta es la razón por la cual no podemos verificar los relatos de la práctica de una persona a partir de lo que nos cuentan otras personas o después de que haya ocurrido; necesitamos estar con ellos en persona mientras está desarrollándose el proceso. Incluso cuando estos estados suceden, en parte dependemos de lo que la persona cuenta de sí misma. El Sayadaw nos dijo en una ocasión que a pesar de tener un poderoso ojo de la sabiduría, él necesitaba ver al yogui después de un número muy corto de momentos mentales inmediatos al acaecimiento del suceso. Si se espera más tiempo y alguien no hace los relatos de forma adecuada, no podrá ser detectada esta falta porque ya no puede ser visible en su campo enérgetico. Por este motivo, verificar la experiencia de un yogui es una labor peliaguda. Cuando Stephen y yo estuvimos de retiro con el Sayadaw y estábamos desarrollando algún tipo de maestría, justo al finalizar la práctica solíamos escuchar a alguien tocar a la puerta diciéndonos que el Sayadaw quería vernos. Sólo mucho tiempo después pudimos comprender que lo que quería era vernos justo en ese momento para tuviésemos fresca la experiencia y poder confirmarla directamente.

Comúnmente escuchamos a la gente decir que alguien tiene una “inclinación hacia a la práctica de concentración” o que le es “natural”, o por el contrario, que “no está inclinado” hacia esta práctica; pero en términos generales lo que hemos visto es que esta creencia no se sostiene. En nuestros retiros de dos semanas hasta la fecha podemos decir que el 100% de las personas que han sido capaces de emprender la práctica han avanzado hasta un nivel avanzado de concentración momentánea o de acceso (así como también

6 pa auk main

Monasterio Principal de Pa Auk. Sala de meditación

han purificado sus mentes), incluso si nunca antes habían tenido experiencia en esto. Gente que puede que sólo hubiese meditado 45 minutos en el pasado eligen por voluntad propia sentarse durante dos horas (o incluso 3 o 4), cómodamente, con mucha estabilidad. ¡Sería interesante hacer un experimento para medir realmente lo extendido que está el acceso a esta práctica y a los jhanas cuando se tiene un recipiente y un contexto adecuado! Pero incluso para la gente con la que hemos trabajado, tengo muchas dudas de que esta gente diga que a estos estados se llega “fácilmente” –un grado considerable de rigor es necesario. Sospechamos que si alguien ha tenido anteriormente una experiencia no-dual, esto parece ser que es como una puerta de entrada que hace que sea más fácil que pueda surgir jhana. Y también existe la posibilidad de que haya gente con una historia kármica en esta práctica que les dé algún tipo de “experiencia previa”.
Así que, por volver a tu pregunta, pienso que es interesante que el Buda mismo fuese a aprender las jhanas de otros maestros. Me parece cuestionable que una persona moderna piense que sea capaz de exceder la habilidad del Buda en lo que respecta a esta práctica. Por otra parte la purificación de la mente que puede ser encontrada en la práctica Samatha PUEDE ser accesible a la gente dependiendo de su propia diligencia, purificación de la mente, intención sabia o karma pasado .y también dependiendo de la gracia, que siempre tiene una influencia en nuestro desarrollo en formas que son misteriosas y que no son fácilmente predecibles cuando nos comprometemos con esta práctica.

NDM: Si alguien quisiese desarrollar esta práctica jhana, ¿cómo podrían hacerlo? ¿qué tipo de práctica debería uno hacer como preparación antes de hacer uno de vuestros retiros por ejemplo?

Tina Rasmussen: Para comenzar, uno puede tener como práctica diaria la meditación de concentración. 30 minutos al día es un tiempo suficiente para una práctica de meditación diaria. Las instrucciones básicas son simples. En esta meditación uno pone la atención en la respiración cuando esta cruza el área entre el labio superior y las fosas nasales, lo que llamamos el “punto anapana”, y simplemente descansa la atención ahí, siendo consciente de la respiración cuando sale y cuando entra. Lo que es muy típico que suceda es que nos demos cuenta de que no podemos mantener nuestra atención ahí, que comencemos a tener pensamientos y nuestra atención se desvíe del objeto. Algunas personas piensan que esto significa que “no pueden meditar”, pero la realidad es que nuestros patrones habituales de pensamiento que siempre están activos se ponen de manifiesto en este acto increíblemente simple de volver a nuestro objeto de atención, excluyendo cualquier otra cosa.

El resto del desarrollo de esta práctica es la purificación de la mente que decondiciona nuestros patrones habituales de pensamiento, así como los apegos que mantienen nuestros patrones de pensamientos habituales, apegos a nuestra personalidad y la creencia en la dualidad del “yo” que siempre está activa. La gradual profundización en el misterio que ocurre mediante la simple tarea de centrarse en la respiración cuando esta cruza el punto anapana ¡es la razón que explica porqué esta práctica ha sobrevivido durante más de 5000 años! Para que jhana pueda surgir es necesario que se produzca toda una serie de procesos y por este motivo es necesario hacer retiros más largos. Sugerimos que la gente que va a atender alguno de nuestros retiros de dos semanas (o nuestro retiro de 25 días que tendrá lugar en 2013) practique varias horas de meditación al día para que puedan llegar al retiro “trabajados”. El proceso, tal y como puede manifestarse tanto en la vida diaria como en retiro ha sido descrito en nuestro libro, Practicing the jhanas.

Y para concluir me gustaría apuntar a un conflicto aparente que frecuentemente escucho entre la comunidad no-dual y la comunidad budista. La gente con una orientación no-dual dice “¿Por qué meditar? Este esfuerzo y este deseo de que las cosas sean diferentes no hacen más que apartarte de la fuente de la realidad no-dual que siempre está presente”. Los budistas dicen “Hay millones de personas en el planeta que no hacen ningún tipo de práctica espiritual. ¿Cuántos de ellos están iluminados? Parece que es menos probable que lo que preceda al despertar sea estar sentado en el sofá viendo la televisión en lugar de practicar meditación.” Desde mi perspectiva, siendo alguien que forma parte de ambas comunidades, veo que ambas visiones representan la verdad. La mente no las puede reconciliar pero las dos pueden ser mantenidas en armonía en base a lo que ofrecen, en tanto que paradoja. Desde la perspectiva no-dual somos siempre la fuente manifestándose como perfecta unidad, seamos o no conscientes de ello. Desde esta perspectiva al “hacer” una práctica estructurada (como la meditación) parece que proceda y refuerce el sentido del “yo”. Y no obstante incluso eso también es la manifestación de la fuente. Y además, incluso para la gente que ha saboreado la verdad, la personalidad tiene un camino para volver y reclamar la experiencia no-dual como algo que me ha pasado a “mí”. Lo que sucede en estos casos con el paso del tiempo es que uno vive de la memoria de una experiencia no-dual pasada, o un ideal espiritual, más que en una realidad que está sucediendo ahora. Desde el punto de vista budista, el rigor de una práctica profunda de meditación nos ayuda a limpiar los restos que puedan quedar y que no hayan sido limpiados del todo mediante el reconocimiento espontáneo de nuestra naturaleza verdadera. Y para la gente que aún no ha saboreado por sí misma, la práctica intensiva de meditación puede proveer una experiencia directa de nuestra más profunda naturaleza que podría no surgir sin hacer esta práctica. La meditación no garantiza el despertar pero parece que realmente sí que hace aumentar las probabilidades. E incluso si no lo hace, algunos de nosotros simplemente disfrutamos con ello.

Más información de la autora y su agenda en: http://www.jhanasadvice.com

Traducción castellana: José Luis Poveda, 2017

 

Descarga aquí la entrevista en pdf: Entrevista a Tina Rasmussen

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Bosque theravada off-line

Desde hace algunos meses, una de las mejores webs de Budismo en español y que desde aquí he enlazado en numerosas ocasiones, no es accesible por problemas técnicos. Copio el mensaje que los administradores han colgado en su página de Facebook al respecto por si alguie quiere ayudar:

a través de Bosque Theravada offline — El Buda Curioso

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¡Que noche de luna!

Recientemente un amigo me descubrió a este finísimo artista. Monje zen urbano. De Mataró. No hay que irse tan lejos. Parte de nuestra propia cultura.

Meditación en madera.

Poesía tallada.

Intimidad.

Silencio en el que se dibujan sonidos, quietud,

y también movimiento. 

Espero que lo disfrutéis!

que-noche-de-luna

Tokugen, monje y poeta de haikus, observador atento de los sucesos más leves, capaz de conmoverse y nutrirse con la cotidianidad, se detiene desconcertado ante la gran muerte.

Sobre la reencarnación no se pronuncia, solo encoge los hombros.

Toda una vida dedicada a deshacer el encantamiento que nos hace creer en algo consistente y definitivo. Toda la vida puliendo, diluyendo, transparentando ese yo que, denso y pesado, carga el poeta sobre las espaldas. Ese yo que insiste en separarlo, aislarlo de las demás cosas del mundo.

Su único quehacer es llegar a ser nadie, esperar nada.

Dado este afán de anonimato es asombrosa la costumbre de escribir un “poema de muerte”, común entre los hacedores de haikus.

Detenerse ante el umbral y dar una última apreciación, un último vuelo, después morir.

Ima made wa nama-tawagoto o tsukiyo kawa.

Hasta ahora

no he dicho más que tonterías…

¡Qué noche de luna!

Tokugen

Jesús Reigosa, sutil tallista y escultor en madera, basó esta pieza en el haiku póstumo de Tokugen. Se trata de un panel redondo de 98cm de diámetro y con un grueso de 3cm. Con la luna como principal motivo, que se repite hasta tres veces. La luna encima del mar, la luna en kanji dentro del haiku escrito y la misma forma de la pieza sugiriendo la luna…

¡Qué noche de luna!

2013

Madera de tilo y tinta

98cm (diámetro) x 3cm (fondo)

https://elzendelascosas.wordpress.com/

http://zenofthings.com/profile/?lang=es

http://jesusreigosa.com/zen-of-things-20131

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Vivir en la enfermedad

La vida nos brinda la oportunidad de aprender a través de las situaciones que se nos presentan. Las situaciones en la vida, como nos expone el sutta de los ocho Dharmas mundanos, oscilan entre placer y dolor, ganancia y pérdida, recibir alabanzas o críticas y ser conocido o no. Todos nos movemos, en mayor o menor medida, entre estas ocho  situaciones. Del mismo modo, como nos indica la primera noble verdad que nos expone la doctrina budista, todos, invariablemente, estamos expuestos a ciertas situaciones que, sin una actitud adecuada, nos llevan a sentir insatisfacción, estrés y ansiedad. Entre estas situaciones se citan el nacer, el envejecer y el morir, el estar separado de aquello y aquellos con quien queremos estar y el estar conectado a aquello y aquellos con quien no queremos estar, y en definitiva, el estar apegado a los cinco componentes (materia, sensaciones, percepciones, formaciones mentales y conciencia condicionada)

Como vemos todos estamos sujetos a estas situaciones y experiencias, a este vaivén. Y es solamente la actitud la que nos lleva a sentirnos desdichados de una manera fatalista, afortunados de una manera exaltada, o a reconocer las situaciones y la vida por lo que realmente son. Son esas mismas experiencias de la vida, que, observadas con calma, aceptación e investigación pueden lograr que la sabiduría y la concentración se asienten poco a poco en nosotros descubriendo la magia (bienestar) que hay en el simple hecho de aceptar y conocer las cosas tal como son a sus diferentes niveles y vivir consecuentemente con ello. Cuando decimos “aceptar” no estamos hablando de una resignación forzada sino de aceptar con sinceridad, gozo y humildad como son las cosas tanto a nivel superficial  como profundo y abrirse a la respuestas creativas que les da un corazón abierto, calmo y feliz en sí mismo.

Aquí os presento un texto que pedí a un amigo que ha hecho buen uso de una circunstancia desagradable que la vida le trajo, una enfermedad. Aunque ha pasado momentos difíciles, de gran conflicto interior y estrés mental, ha transformado en néctar de vida su enfermedad. Él insiste, sabiamente, en no llamar a esta sabiduría néctar, consciente que una sabiduría incipiente, puede fácilmente agriarse en las situaciones difíciles si uno no mantiene esa actitud adecuada de investigación y apertura. Consciente de que la mirada de los demás puede pensar que él ya sabe, ¡qué presión para uno!, cuando en realidad uno está todavía en un proceso de aprender y conocer a cada instante. Sin asir ciegamente la sabiduría que uno tiene, y permitiendo que esta continúe creciendo y profundizándose en cada instante.

Con mis mejores deseos que todos sepamos hacer lo propio desde hoy mismo con cualquier vivencia que tengamos ya sea placentera, dolorosa o neutra, sin tener que esperar a estar contra las cuerdas, como sucede cuando llega la enfermedad.

Coleccionar atenciones ajenas: El abandono paulatino de un hábito

(Me gustaría no tener que estrechar los límites de este escrito a la comprensión de un puñado de conceptos, pero el canal de comunicación al que me adapto únicamente me deja hacerlo así. Por eso quiero hacer hincapié en la idea de que lo que me gustaría que compartiéramos aquí es, según mi comprensión,  parte de lo inconceptualizable. Esto es: es la percepción misma y su manera de aflorar en cada uno de nosotros)

Cuando la cadena de acontecimientos naturales en tu organismo crea disfuncionalidades, sean cuales sean, impidiendo cosas tan obvias como poner un pie inmediatamente después del otro para caminar, nada acaba, quizás todo esté por comenzar.

Imaginemos un puzzle que en origen tenía 180 piezas pero que ahora solamente tiene 165 piezas. La imagen que conseguiremos después de intentar montarlo no será completa pues tendrá agujeros y cantos entrecortados por la falta de esas 15 piezas. Probablemente decidiremos pensar que es algo incompleto, feo, falto de sentido o estúpido, e incluso algunos aseguraremos que no es un puzzle pero… ¿intentaremos ver la imagen que nos deja ahora este puzzle mutilado? ¿dejaremos la suficiente distancia para observar la totalidad de la imagen y del mensaje que lleva consigo aunque falten piezas?

¿Observo solamente lo que es bello o siento lo bello que es observar?

Se trata de dos dimensiones distintas. Dos opciones diferentes a mi entender. Dos maneras de crecer que muy poco se parecen. Dos maneras de observar que nos permiten ver las cosas de manera muy distinta: nuestro hábito o el miedo que provoca la falta del hábito. Las separa la inseguridad cuando el miedo se hace insoportable en cada uno de nosotros. Las separa el odio, cuando el miedo y cualquier otro intento por derrocarlo resulta inútil.

Un agujero en el puzzle o el impedimento para caminar, no necesariamente deben oponerse al objetivo por el que montas un puzzle o a la decisión de vivir plenamente o, al menos, de intentarlo. ¿Qué otras formas esconde la nueva imagen del puzzle mutilado o el ponerse a caminar por un camino que poco tiene que ver con el camino de “el coleccionista de atenciones”?

Cuando coleccionaba atenciones ajenas necesitaba poseerlas para luego retenerlas y sentir por fin el pulso de… ¿mi propia vida?, ¿o de una vida de la que se apropiaron todos esos acontecimientos que escapan a mi control pero que, pese a ello, no cesaba en mi intento por controlar? Digo “propia vida” para definir la vida que a veces imaginamos de acuerdo a los títulos de atención que tenemos en propiedad.

Me pasé muchísimos años entendiendo lo que digo, opino o pienso, comprendiendo desde mi intelecto lo que eso significaba. Trataba de recurrir a estos discursos para sentir el control sobre lo que acontece a mi alrededor creyendo así estar obteniendo una vida plena en recompensa.

Hoy es diferente. Hoy se que sólo cuando cesó esa actividad en mi mente, sólo entonces, asomó la paz que había quedado totalmente cubierta por millones de palabras lanzadas mayormente en forma de autocompasión, de crítica, de provocación, de dolor… Al final hablaba solamente y reincidía a diario en un mismo proceso personal que solidificaba el recuerdo o proyectaba desgracias, e incluso alegrías, con tal de evadir aquél presente que hoy amo.

Que mi cuerpo muere lentamente ya es un hecho, y que este hecho genera emociones también lo es. Entonces… ¿cómo puede morirse algo que está generando un sentimiento y una forma de pensar “nueva”? Esa es la primera de las cuestiones que me tenían frito… Cuanto más dejaba de vivir mi cuerpo más oportunidades se presentaban para hacerlo… Vivir.

Van a pasar 9 años desde aquella noticia a la que, sinceramente, no le puedo guardar ningún rencor, dolor o rabia. Mi enfermedad me ha ayudado más que perjudicado. Es una guía. Me ayudó a dejar de confrontar el Fede que soy con el Fede que debería ser según ese entorno al que “parasitaba” sin ofrecerle nada a cambio…

Esa ruptura dio paso a la tranquilidad con la que ahora te escribo y poco a poco fui amigándome con esta nueva condición que me hace así de bonito. Algunas veces le he explicado esto a mi hermana y puedo decirlo aquí de nuevo: Agradezco mi condición física porque ha sido la forma en la que me he puesto a vivir tal y como antes solamente soñaba.

Quizás pensando como lo hacía hubiera acabado dando vueltas sobre mi mismo hasta enterrarme bajo el suelo que piso y que me da soporte – que me sostiene, siempre.

Gracias es la palabra que más se acerca a lo que ahora vivo, a lo que ahora veo.

Tengo 36 años pero me pude a vivir hace 5.

Fede

Si este texto os ha sido útil, quizá esta entrada también os sea de interés: La consideración de la enfermedad y la muerte como camino a la plenitud interior.

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