GOZO Y PLACER

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GOZO Y PLACER, ¿qué conexión tienen con la tranquilidad o el abandono natural de un comportamiento pasional? Os dejo traducido un sutta de los Discursos Numéricos (Anguttara Nikaya) que me es inspirador. Añadí un pequeño comentario al final por si es de vuestro interés, así como notas explicativas de algunas palabras que también hacen función de comentario.

AN 11:2 Generar una intención (cetanaakara·niiyaasutta·m)

 

Monjes, para una persona que tiene un comportamiento beneficioso, saludable, no es necesario generar la intención siguiente: “Que no surja en mí culpa y remordimiento1”. Es una ley natural que haya ausencia de remordimiento y culpa en alguien cuyo comportamiento es beneficioso y saludable.

Para una persona en la que no surge culpa ni remordimiento no es necesario generar la intención siguiente: “Que surja en mi deleite”. Es una ley natural (dhammata) que surja deleite en alguien en el que no hay culpa ni remordimiento.

Para una persona que siente deleite no es necesario generar la intención siguiente: “Que surja en mi interés2”. Es una ley natural que el interés surja en uno que se deleita.

Para una persona que tiene interés mental no es necesario generar la intención siguiente: “Que esté tranquilo”. Es una ley natural que alguien cuya mente está interesada está tranquilo en su conjunto.

Para una persona que está tranquila en su conjunto, no es necesario generar la intención siguiente: “Que yo sienta placer”. Es una ley natural que alguien tranquilo en su conjunto3 siente placer.

Para una persona que siente placer no es necesario generar la intención siguiente: “Que mi mente se concentre4”. Es una ley natural que una mente inundada de placer se concentra5.

Para una persona concentrada no es necesario generar la intención siguiente “Que pueda conocer y ver las cosas tal como son6”. Es una ley natural que uno que está concentrado conoce y ve las cosas tal como son.

Para una persona que conoce y ve las cosas tal como son no es necesario generar la intención siguiente: “Que deje de estar encantado”. Es una ley natural que alguien que conoce y ve las cosas tal como son se desencanta.

Para uno que se ha desencantado no es necesario generar la intención siguiente: “Que pierda la pasión”. Es una ley natural que uno que ya no está encantado pierda la pasión.

Para una persona que ha perdido la pasión no es necesario generar la intención siguiente “Que la liberación sea una verdad en mi” Es una ley natural que para uno que ha perdido la pasión conocer y ver la liberación es para él una verdad propia.

De este modo monjes, conocer y ver la liberación como verdad propia es el beneficio que trae la pérdida de pasión, la pérdida de pasión es el beneficio que trae estar desencantado, el no estar encantado es el beneficio que trae ver las cosas tal como son, el ver las cosas tal como son es el beneficio que trae la concentración, la concentración es el beneficio que trae el placer, el placer es el beneficio que trae la tranquilidad, la tranquilidad es el beneficio que trae el interés, el interés es el beneficio que trae el deleite, el deleite es el beneficio que trae un comportamiento beneficioso y saludable.

De este modo, monjes, cada fase se une y abraza a la siguiente, cada fase ayuda a llenar y completar la siguiente, para poder cruzar al otro lado7.

Traducción Giulio Santa2017 – GS 2017 basado en Pali PTS y BTE y Bhikkhu Bodhi translation principalmente.

(hay otros dos suttas que acompañan a este: AN 11:1 – ¿Con qué propósito? (Khimatthiyasutta·m)- y AN 11:3 Primer discurso sobre las causas y dependencias (Pa·thamaupanisaasutta) Este último sutta es a su vez un desarrollo de los suttas AN 5:24, AN 6:50; 7:65 y 8:81.

Otros documentos consulatados para significados de pitii y pamojja:

Bhikkhu Bodhi, Transcendental dependent arising. A translation and exposition of the Upanisaasutta (wheel 277-278 BPS)

Bhante Gunaratana, The Jhanas in Theravada Buddhist Meditation

Comentario GS: La parte que en un primer momento más captó mi atención es la causa de sukha (o placer). Según el sutta, esta causa es la tranquilidad, no la excitación. Este aspecto nos puede ayudar cuando observamos por un lado de dónde surgen nuestras experiencias de placer, y por otro, investigar cual es nuestra relación con la experiencia de placer surgida. La relación con la experiencia de placer surgida, también puede ser de excitación: una relación donde asimos con fuerza esta experiencia en lugar de continuar cultivando las causas que la han generado. Si atendemos al principio de la serie, veremos que la causa sugerida es mantener un comportamiento saludable y beneficioso, que no realicemos acciones de las que nos arrepintamos. Obviamente esto no es un dogma de qué es saludable y qué no. Lo interesante de este paso es que ese es un proceso investigativo y de maduración de cada uno, si bien, por un tiempo, podemos seguir ciertos códigos y reglas que sintamos nos ayudan y protejan o aplicar, como diría un famoso maestro tibetano, el puño de hierro de la disciplina. A nadie escapará, sin embargo, que no es posible mantener eternamente el puño de hierro de la disciplina, sino que es un medio que podemos utilizar en algunos momentos o periodos con la esperanza de favorecer la aparición de esta serie.

Este sutta también entra de lleno en otro interesante campo que es el del placer en el camino. Para desarrollar la comprensión teórica del placer en el camino hay que explicar los tres tipos de insatisfacción (dukkha) y los diferentes tipos de placer (sukha). Para experimentarlo, simplemente hay que vivir atento y observar. A veces, las categorías nos ayudan a ordenar la experiencia y a que la sabiduría intuitiva lo entienda más rápido. Otras veces, estas categorías sólo bloquean nuestra experiencia con pensamientos discursivos e intentos excesivos de clasificarse, a uno mismo y a su experiencia, que acaban bloqueando el flujo de presencia necesario (momentum) para que estas fases puedan ser experimentadas.

El otro aspecto que me parece interesantísimo, pero que reflexioné después, es la relación entre “desencanto y pérdida de pasión” y placer. Acotemos el significado de estas palabras. Entiendo que desencanto nos marca una apreciación de las categorías u objetos con las que entramos en contacto -con los que contacta la base de conciencia-, es decir un lakkhana. Y entiendo que pérdida de pasión nos marca la relación con estos objetos: sería más una función de relación entre objeto y conciencia; sería una cualidad de la atención, una cualidad de sati. Es decir, la relación entre “desencanto y pérdida de pasión” y placer nos está diciendo que, aunque puede que de algún modo, y no entramos aquí a valorarlo o hablar de ello, estas fases de desencanto y pérdida de pasión tengan un componente perceptivo incómodo, desconcertante -como nueva situación de relación existencial que son, como un momento de redefinición de lo que el mundo, hasta ahora, ha sido para nosotros-; pese a ello, lo interesante es que nos indica que esta percepción -de desecanto y la pérdida de pasión- más aguda, precisa y refinada, más veraz, de alguna manera, está enraizada en el placer y la felicidad que surgen de un contentamiento interior con la vida de uno, de una concentración basada en un placer que surge de la tranquilidad. Veremos, claro, que el placer al que nos referimos es más refinado que muchos placeres de los que disfrutamos.

Es normal, por otro lado, que en esa fase de desencanto y pérdida de pasión perdamos la perspectiva y nos retiremos o nos desanimemos, en lugar de continuar investigando y conociendo esos estados o fases que, en la mayoría de las personas, se desarrollan de manera secuencial. Es posible que olvidemos como cada una de esas fases de algún modo también son aspectos condicionados y, por ello, indican bien características, funciones, manifestaciones o causas próximas del proceso perceptivo, que nos van acercando hacia la verdad. Así que, si nos hemos retirado o desanimado, no pasa nada más que lo que ha sucedido, siempre podemos continuar (volver a empezar) para que esas fases vuelvan a desplegarse y sigan desplegándose en nuestro campo de experiencia.

Indicar que el último párrafo, aquel dónde nos indica el beneficio que se deriva (aanisa·msa) de cada una de estas fases, nos puede ayudar en caso de que alguna de las fases nos resulte complicada y que nuestra mente se ponga en formato rebelde… Si en esos momentos podemos recordar (no discutir con la mente!), simplemente recordarnos: “ah, era para ir hacia aquí que paso por este lugar”, entonces podemos continuar de forma calma la observación y comprensión de esa nueva experiencia que se nos presenta, sea placentera, desagradable o neutra.

Para concluir, parece que en el Canon Pali hay varias series que convergen en la secuencia deleite, interés, tranquilidad,… (pamoja, piiti, passadhi). Una de las más comunes, comienza la serie por la palabra confianza, saddha en pali, traducida generalmente por fe, aunque a mi me gusta más la palabra confianza o convicción. En el texto que presentamos aquí, sin embargo, la serie empieza con la expresión “comportamiento beneficioso y saludable”. Para entender la relación entre estas dos palabras -confianza y “comportamiento beneficioso y saludable”- conviene considerar el equilibrio que comporta esa confianza: separada de una confianza sin reflexión, separada de una convicción testaruda, que en su proceso intuitivo investigativo, a través de escucha, reflexión y observación de la vida -donde va descubriendo ese comportamiento beneficioso y saludable-, va tomando confianza cada vez más firme en las enseñanzas y por ello tiene confianza en que, aquello que no ha experimentado todavía, se manifestará en un futuro si sigue las indicaciones. Que decir que hay situaciones donde no hay a quien consultar y uno no le queda más que seguir, sin tapujos, su propia intuición. Y otras en que una aparente fe ciega, dirigida hacia una enseñanza y maestro adecuado, puede generar la continuidad y energía suficientes para realizar los frutos de la enseñanza. Dos interesantes suttas que nos aportan visiones que compensan estos extremos son Discurso a los Kalamas (AN 3:65) (donde la sugerencia es: conoce por ti mismo cuando los de al lado te confunden); y Discurso a Canki (MN95) (donde la sugerencia es: aproxímate a un buen maestro, aprende la tradición, defiende la verdad que has ganado intelectualmente pero no la tomes como dogma diciendo: “Solo esto es cierto, todo lo demás es falso”, realiza experiencialmente la verdad y realiza completamente la verdad). Para las versiones completas de los suttas podéis buscar en google 🙂 yo puse una versión resumida con mi traducción.

Ah, y por cierto… no te preocupes mucho por clasificarte en la secuencia… basta practicar adecuadamente e investigar :), las secuencias entonces van desplegándose por sí mismas, con nuestro reconocimiento clasificativo, o sin él.

Buena práctica!

Giulio

ENGLISH – PALI – CASTELLANO

wholesome behaviour  kusala siila comportamiento saludable y beneficioso

nonregret                         avippa·tissaro                ausencia de culpa y remordimiento

joy                                      pamojja                            deleite

rapture                             piiti                                   interés

tranquility                       passhadi                           tranquilidad

pleasure                            sukha                                placer

concentration                 samaadhi                          concentración (mente integrada)

knowledge and vision of things as they really are yathaabhuutaña·nadassana·m Conocer y ver las cosas tal como son

disenchanment               nibbidaa                          desencanto, no estar encantado

dispassion                        viragaa                              pérdida de pasión

knowledge and vision of liberation vimuttiñaa·nadassana·m         conocer y ver la liberación

Flower

NOTAS

1avipa·tisaara: otra traducción menos habitual seria mente clara, que podría encontrar una interesante referencia como manifestación de esa ausencia de culpa y remordimiento en el Discurso sobre disipar la ira (ver penúltimo párrafo: la persona que tiene comportamiento verbal y corporal positivo y que su mente gana paz y calma mental)

2esta palabra (piiti) se traduce generalmente como gozo, que sería su manifestación, yo prefiero traducirla como su causa próxima: interés (dado que es gozoso, aparece un interés, y dado que es gozoso, se afianza en ese interés). ¡Si no hay interés es imposible mantener la atención! Lo importante aquí es que el deleite surge internamente por un comportamiento beneficioso, no está generado por un objeto externo específico sino por nuestra relación con el mundo o con los diferentes objetos/situaciones de experiencia que aparecen. Por citar un caso Victor Frankl podría narrar un buen ejemplo de esto en su libro El hombre en busca de sentido.

3la palabra que se traduce aquí es passadhikaya. En muchas ocasiones se encuentra traducida como ‘cuerpo tranquilo’, pero sinceramente, el término kaya, que quiere decir cuerpo, conjunto, unidad, puede no indicar aquí necesariamente el cuerpo físico (o no únicamente) sino un compuesto mental, en este caso el de la tranquilidad. Yo lo traduje como tranquilo en su conjunto, indicando que ese sujeto mora en la tranquilidad, está lleno de tranquilidad, el cuerpo de la tranquilidad es parte de su experiencia de este mismo momento.

4Como siempre definir con una palabra con otra suele ser pobre: que mi mente se unifique, se integre, se aquiete,… Aquí tendremos otra vez esta maravillosa secuencia que implica que como el placer no está surgiendo del objeto en sí sino de nuestra manera de atenderlo pues lo crucial es seguir en ese modo de atención.

5Quizá alguien tenga duda sobre esto… la idea es que ese placer no surge por alguna cosa externa, por lo tanto la mente se unifica internamente. Ya siente placer, ¿qué otra cosa quisiera ir a buscar?

6La traducción es literal aunque quizá para dar el significado en nuestro idioma lo diríamos de otra manera. Primero contactamos con la experiencia (dicho aquí como ‘conocer’) y luego la penetramos y comprendemos (dicho aquí como ‘ver’)

7Podría traducirse también por “llegar a lo ilimitado”. Ya sabemos que no hay ni esta orilla ni la siguiente, pero si uno quiere dejarse de especulaciones y atender al contenido podrá entender con claridad el significado, sin comenzar a debatir sobre el obvio… que no hay esta orilla ni la otra (cuando uno está ahí.. qué queda por hablar? Cuando uno no está ahí… sí queda por escuchar :).

 

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MEDITACION JHANA

 

La meditación de jhana, en su práctica formal, no es muy conocida en nuestro país, ni a nivel teórico, ni a nivel práctico. Para dar a conocer a Tina Rasmussen y Stephen Snyder, que visitarán España en febrero del 2018, José Luís Poveda Alfaro nos ha traducido una bella entrevista que la revista Non dual le hizo a Tina. Tina y Stephen transmiten, de propia experiencia, y con autorización expresa de su maestro, Pa Auk Tawya Sayadaw, cómo entrar, mantener y establecerse en la concentración profunda, jhana samadhi, desde el 1er al 8o jhana; y cómo desarrollar también el conocimiento de vipassana tal como lo enseña el maestro Pa Auk Tawya Sayadaw. Espero sea de vuestro interés y traiga beneficio a muchos. Para más información sobre la visita a España de Tina Rasmussen y Stephen Snyder y la traducción de su libro “Practicing Jhanas” podéis poneros en contacto con José Luís. Puedes leer la entrevista a continuación o descargarla en pdf aquí. Sin más os dejo con la entrevista.

Entrevista para la revista Non duality magazine, Julio 2011

Tina Rasmussen

Tina

Tina Rasmussen

Tina comenzó a meditar cuando tenía 13 años y ha meditado durante más de 30 años. En 2003, después de muchos años de práctica espiritual en las tradiciones no-duales y budistas, completó un año de retiro solitario y en silencio, durante el cual se produjo un despertar a la naturaleza verdadera. En 2005 tomó la ordenación como una monja budista Theravada con el Ven. Pa Auk Sayadaw de Birmania, quien después le dio la autorización para enseñar. Es la co-autora de Practicing the jhanas (junto a Stephen Snyder, su marido y compañero de magisterio), publicado en 2009 por Shambala. Ahora ofrece retiros, jornadas de meditación y asistencia espiritual, además de trabajar como una coach profesional y como doctora (Ph.D.) y consultora de desarrollo organizacional (algo que ha hecho durante los últimos 25 años).

Non Duality Magazine: Por favor, ¿te importaría decirme cómo comenzaste asentir interés por la meditación jhana?

Tina Rasmussen: Durante algún tiempo había estado participando en retiros largos en silencio de hasta un mes, principalmente de meditación Vipassana. En una entrevista, cuando comencé a describir mi experiencia uno de los profesores remarcó que lo que estaba describiendo sonaba a ser un jhana. Mi maestro principal en ese momento, Guy Armstrong, sugirió entonces que probablemente tuviese una facilidad natural para la meditación de concentración y que quizá me gustaría recibir un entrenamiento intensivo en la práctica de Samatha; y lo recibí. Unos años más tarde hice un retiro de un año en solitario y tuve muchas experiencias profundas, que incluían el surgimiento de los jhanas. Algunas de estas experiencias estaban fuera de las enseñanzas que para ellos eran conocidas, así que Guy me sugirió que fuese a estudiar con el Ven. Pa Auk Sayadaw, ya que el Sayadaw estaba considerado como el mejor maestro y practicante de jhana de la actualidad. Asistí al primer retiro de Pa Auk en 2005. Me hizo que comenzase desde los mismos comienzos, lo que fue muy correcto porque entonces pude comprender mi experiencia empezando desde cero dentro del contexto de su presentación de las enseñanzas del Buda. Completé todo el camino de samatha en esa ocasión, incluyendo las ocho jhanas que surgen de distintos objetos de meditación.

NDM: Cuando estabas practicando vipassana y comenzaron a surgir estas experiencias de jhana, ¿qué quieres decir con “surgir”? ¿Quieres decir surgir la energía de algún modo similar a lo que ocurre en el Kundalini yoga, por ejemplo?

Tina Rassmussen: Por “surgir” quiero decir que “yo” no “tuve” jhana. Hay muchísima confusión sobre los jhanas, algunas de las cuales tiene que ver con la idea de que jhana es un logro que vamos ahí fuera y “adquirimos”. Una absorción plena de jhana es de hecho el surgimiento de un estado no dual de atención que sólo sucede cuando hay suficiente concentración y purificación mental; se requiere de la relajación

Snyder

Stephen Snyder

de los estados mentales egoicos para que por sí mismo pueda surgir. Además, porque la plena absorción en jhana es un estado no-dual, no se produce ningún sentido del “yo” cuando está sucediendo. Para aquellos que puedan acceder a un estado no dual sin meditación, no habría demasiada distinción entre ambos estados (entre el estado de jhana y el estado de atención no dual), pero no obstante sí que hay alguna diferencia entre este estado y la plena absorción de la atención en jhana. Para la mayor parte de la gente que funciona con un sentido separado del yo, se tiene que producir una “rendición” a la base del Ser para que pueda producirse este estado; esto es contrario a la sensación de “hacer” propia del “yo”. Llamamos a este proceso el “adelgazamiento del yo,” que es un aspecto muy importante de la práctica Samatha.

NDM: ¿A qué te refieres exactamente con la expresión “la base del Ser” y cómo enseñas a la gente a rendirse a la base del Ser para que pueda surgir este estado?

Tina Rasmussen: Utilizamos el término “base del Ser” como un término general para referirnos a la Fuente, el misterio que es fundamento de todo lo que se manifiesta y lo que no se manifiesta. No enseñamos a la gente que se rinda a ello. Más bien lo que sucede es que cuando nuestra base o fundamento brilla, los velos del ego se hacen más finos, adelgazan, y nuestra verdadera naturaleza transluce. Para el ego esto puede ser sentido como un tipo de rendición, ya que es una forma de soltar.

NDM: Cuando hablas de atención no dual, ¿te refieres también a una atención sin características (anidassana viññāna), refiriéndote a una atención que no indica la presencia de un sujeto, tal y como fue descrito por el Buda?

Tina Rasmussen: Stephen y yo no somos intelectuales, hablamos basándonos en nuestra propia experiencia directa, más que en el conocimiento teórico. Así que prefiero no comentar las sutiles distinciones que se hacen en las escrituras de los distintos tipos de atención, consciencias, etc. Lo que sí diría es que la atención no dual que puede encontrarse en los jhanas materiales (1-4) e incluso en los jhanas inmateriales (5-8), NO es lo mismo que lo que los budistas conocen como “cesación,” no obstante es no dual en el sentido de que no incluye un sentido dual del “yo” y del “otro.” La brecha sujeto-objeto está ausente.

NDM: ¿Por qué piensas que los jhanas no son tan practicados en EEUU como lo son las prácticas de Vipassana o Zen?

Tina Rasmussen: Los jhanas tampoco son muy practicados (o al menos no abiertamente) en los países budistas asiáticos, a pesar del hecho de que fueron practicados intensamente

1 Sumedho Hua

Sumedho Hua

durante miles de años hasta hace muy poco –hasta hace 50 años más o menos. Hay muchas razones para que haya sucedido esto. En primer lugar los occidentales que trajeron las enseñanzas budistas Theravada a los EEUU en los setenta no practicaron Samatha (meditación de concentración) cuando estuvieron en Asia; sólo practicaron Vipassana (meditación de visión profunda), y en consecuencia eso es lo que trajeron. En segundo lugar, hasta hace poco, muchos maestros asiáticos y occidentales pensaban que los jhanas sólo eran accesibles para la comunidad monástica y/o los asiáticos. En tercer lugar, algunos maestros asiáticos activamente desaconsejaban que la gente practicase jhana, por diferentes razones.

Es muy extraño que los jhanas ya no puedan ser reconocidos dentro del Budismo Zen, ya que de hecho la palabra “Zen” deriva de la palabra “jhana”. Cuando el Budis

2 Mahasi

Mahasi Sayadaw

mo y la palabra “jhana” llegaron a China, se convirtió en la palabra “Chan”, que se convirtió en “Zen” cuando el Budismo llegó a Japón. Pero la práctica real de los jhanas se perdió. Algunos reconocidos estudiosos Mahayana como el Maestro Hua han escrito mucho acerca de esta cuestión. Así que, por distintos motivos, la pérdida de esta práctica es un poco como el juego del “teléfono roto” en el que la enseñanza original queda confusa. El Buda de hecho predijo hace 2500 años que llegaría el momento en el que ciertas cosas llevarían a la “caída y desaparición del verdadero Dhamma.” Una de las cosas que dijo que llevarían a este decaimiento es el decaimiento de la práctica de jhana.

NDM: ¿Podrías por favor decirme cuáles son algunas de las razones por las cuales esta práctica de meditación jhana fue desaconsejada por estos maestros asiáticos? ¿Es decir, fundamentalmente japoneses zen o budistas chan en China? ¿Y qué hay del budismo tibetano? ¿Practican esto?

Tina Rasmussen: Dentro de la tradición Theravada la práctica jhana fue desaconsejada por cinco razones principalmente. Las primeras de estas dos requieren una explicación bastante larga.

Razón 1: En el siglo pasado el Budismo Theravada estaba decayendo ligeramente en Asia porque era demasiado difícil que la gente laica practicara. El Ven. Mahasi Sayadaw de Birmania revitalizó el budismo Theravada con algunas innovaciones que lo hacían más accesible, y esto es lo que hoy conocemos como el “mindfulness” o Vipassana que se enseña por lo general en Occidente. Parte de este reajuste eliminaba la práctica de Samatha e hizo que la gente se centrase sólo en Vipassana, lo que en su nueva forma hizo más accesible la práctica; también se pensó que la haría más fácil. Por esta razón, unida a un número reducido de referencias que se pueden encontrar en los suttas, algunas personas piensan que Samatha simplemente no es necesario.

En segundo lugar debemos recordar que el Buda aprendió Samatha de sus mismos maestros; no se inventó esta práctica (aunque se piensa que incluyó algunas mejoras a lo que había aprendido). Él completó todo el camino yóguico de su época, que culminaba al completar los 8 jhanas. Cuando eso se producía se decía de esa persona que estaba iluminada. Esta creencia todavía se mantiene hoy en otras tradiciones no-budistas y puede verse claramente en textos antiguos como los Yoga Sutras de Patanjali. No obstante el Buda sintió que había algo más por descubrir en el camino, y su gran innovación fue la

3 Pa Auk

Pa Auk Sayadaw

práctica Vipassana. Después de su completa iluminación continuó practicando Samatha toda su vida y entrar en jhana fue el último acto que llevó a cabo en su lecho de muerte. También habló de jhana constantemente, como uno puede observar en los suttas. Sin embargo, si uno echa un vistazo al budismo desde la perspectiva actual, dada la fuerte influencia del linaje de Mahasi Sayadaw y la prevalencia de Vipassana, es fácil ver cómo puede pensarse que Vipassana en la enseñanza “real” del Buda, y la práctica en la que uno debería de poner el énfasis en detrimento de Samatha.

La tercera razón es que la gente a menudo simplifica demasiado la práctica de Samatha, poniendo el énfasis en lograr algo, más que en purificar la mente. Si se pone en un contexto erróneo la práctica se puede convertir en un ejercicio de materialismo espiritual, para que el ego alardee y genere apego, en vez de ser buscada sobre la base de intenciones sanas. La mayor parte de las enseñanzas de Stephen y mías tratan de superar este enfoque distorsionado y superficial de esta valiosa práctica ancestral. No es casualidad que esta práctica haya existido durante tanto tiempo, probablemente cerca de 5000 años. ¡Hay pocas cosas que hayan durado tanto en la historia de la humanidad, aparte de la guerra y el sexo! Esto es porque la práctica de Samatha utiliza el funcionamiento inherente de la conciencia para liberarse a sí misma. Reducir la práctica a este tipo de empecinamiento para ser capaz de decir a tus amigos de dharma “Tengo el jhana XX” es una rotunda distorsión de la profundidad que intenta lograr esta práctica, que no es otra sino la purificación de la mente. Desafortunadamente algunos profesores desaconsejan a la gente la práctica de concentración porque puede “fomentar el esfuerzo excesivo o la lucha”, en vez de verla como una práctica que purifica lo que surge en el flujo de la mente, INCLUYENDO el esfuerzo excesivo o la lucha (si se enseña en el contexto adecuado).

Cuatro, ha habido durante mucho tiempo corrientes que han pensado que las yoguinis y los yoguis que practican los jhanas quedarán aferrados a esta práctica y no querrán continuar con la práctica de Vipassana. Esto es debido al hecho de que la práctica –aunque sea intensa y exigente- puede ser también muy serena y gozosa.

Finalmente, las prácticas de concentración han sido usadas por los yoguis de todas las épocas para cultivar “poderes sobrenaturales”. Estos son descritos en textos como el Visuddhimagga. En Asia la gente frecuentemente queda fascinada por estos poderes y se distraen del verdadero propósito del camino, que es la liberación.

En cuanto a otros linajes budistas, los jhanas son practicados en unos pocos linajes Mahayana, siendo el del Maestro Hua uno de ellos. Cuando estábamos de retiro Stephen y yo con el Ven. Pa Auk Sayadaw yo me ordené como monja. Había otras muchas monjas ahí, algunas de las cuales eran monjas Mahayana de Taiwán; todas ellas estaban muy interesadas en la práctica de Samatha y tenían bastante pericia en ella. Y desde luego que dentro del Budismo Tibetano uno encuentra los jhanas. He visto esta práctica descrita en libros de una forma muy parecida a como Stephen y yo la hemos aprendido de Ven. Pa Auk Sayadaw. Sin embargo nunca he encontrado en Occidente a ningún maestro budista tibetano que enseñe o incluso hable de los jhanas de igual modo que en el linaje de Pa Auk.

NDM: Ven. Pa Auk dice en su libro Knowing and Seeingque las posibilidades de llegar a la absorción o samadhi son pocas, pero parece que Dipa Ma (según lo que se dice de ella en el libro “Knee Deep in Grace”) y otras personas han sido capaces de hacer este tipo de meditación muy fácilmente.

¿Por qué piensas que esto es así? ¿Dirías que jhana es adecuada para cierto tipo de personas?

Tina Rasmussen: Me imagino que Pa Auk Sayadaw basa sus estimaciones en lo

4 Dipa Ma

Dipa Ma

que él ha visto entre las miles de personas con las que se ha encontrado durante varias décadas de magisterio. Hemos escuchado que cuando era abad del Monasterio Pa Auk en Birmania, solía ver a cientos de personas al día. Se solían poner en una fila, se arrodillaban rápidamente en frente de él para una entrevista de sólo 30 segundos. Solía preguntar cuánto tiempo podían estar con su objeto sin que su atención oscilase; si era sobre 30 minutos de forma consecutiva solía dar la instrucción “céntrate aquí” (en la respiración cuando pasa por el punto anapana) y después preguntaba a la siguiente persona que pasase. Basándose en las cientos de personas que vio al día, me imagino que el número que vio progresar fue muy reducido. Nosotros nos hemos dado cuenta que este porcentaje es más alto y hemos dado enseñanzas de una forma más personalizada, así como también hemos servido de puente para que esta práctica pueda ser desarrollada en un contexto moderno que pueda ser útil para los yoguis y yoguinis.

No obstante pensar que el perfil típico de meditador es parecido al de Dipa Ma sería un juicio burdo y erróneo. Dipa Ma fue una de las más grandes meditadoras y yoguis de nuestro tiempo. Fue la mejor estudiante de Munindra, y por esta razón la eligió para que probase a hacer los experimentos que aparecen en el Visuddhimagga, también en lo que refiere a los jhanas (así se describe en “Knee Deep in Grace”). Sí, los jhanas eran fáciles para Dipa Ma, y también es cierto que podía hacer cosas como sentarse en un lugar a meditar y no finalizar la meditación o levantarse o incluso moverse durante varios días. ¡Dime quien conoces que puede hacer esto!

En nuestras enseñanzas nos hemos dado cuenta que poner demasiado énfasis en “lograr” algo (materialismo espiritual) y poner demasiado esfuerzo o luchar (algo que es muy común en las discusiones modernas sobre jhana) es de hecho las barreras más grandes que existen para la verdadera práctica de la purificación de la mente. Cuando la “gente común” llega a la práctica y purifica su motivación en torno a la cuestión de POR QUÉ está haciendo la práctica, en combinación con las enseñanzas que ponen el énfasis en tener una orientación sana hacia esta práctica, su práctica misma cambia. Apegarse a los logros es un acto del ego, y si eso no se purifica, el jhana no surgirá. La gente puede que se imagine que el jhana está surgiendo, pero una vez más sólo es la manifestación del ego que de hecho está bloqueando los aspectos liberadores de esta práctica en vez de cultivarlos.

La belleza de la práctica Samatha es que precisamente por cómo está diseñada tiene la capacidad para purificar el flujo mental, incluyendo los aspectos insanos como la lucha o 5 Stephen Pa auk Tinala confusión. Desafortunadamente, dado que las enseñanzas varían mucho a la hora de considerar qué es un jhana, y dado que la gente a veces imagina que están experimentando jhana cuando no es así, hay mucha confusión sobre esta práctica, porqué se hace y qué está de hecho ocurriendo. Esta es la razón por la cual no podemos verificar los relatos de la práctica de una persona a partir de lo que nos cuentan otras personas o después de que haya ocurrido; necesitamos estar con ellos en persona mientras está desarrollándose el proceso. Incluso cuando estos estados suceden, en parte dependemos de lo que la persona cuenta de sí misma. El Sayadaw nos dijo en una ocasión que a pesar de tener un poderoso ojo de la sabiduría, él necesitaba ver al yogui después de un número muy corto de momentos mentales inmediatos al acaecimiento del suceso. Si se espera más tiempo y alguien no hace los relatos de forma adecuada, no podrá ser detectada esta falta porque ya no puede ser visible en su campo enérgetico. Por este motivo, verificar la experiencia de un yogui es una labor peliaguda. Cuando Stephen y yo estuvimos de retiro con el Sayadaw y estábamos desarrollando algún tipo de maestría, justo al finalizar la práctica solíamos escuchar a alguien tocar a la puerta diciéndonos que el Sayadaw quería vernos. Sólo mucho tiempo después pudimos comprender que lo que quería era vernos justo en ese momento para tuviésemos fresca la experiencia y poder confirmarla directamente.

Comúnmente escuchamos a la gente decir que alguien tiene una “inclinación hacia a la práctica de concentración” o que le es “natural”, o por el contrario, que “no está inclinado” hacia esta práctica; pero en términos generales lo que hemos visto es que esta creencia no se sostiene. En nuestros retiros de dos semanas hasta la fecha podemos decir que el 100% de las personas que han sido capaces de emprender la práctica han avanzado hasta un nivel avanzado de concentración momentánea o de acceso (así como también

6 pa auk main

Monasterio Principal de Pa Auk. Sala de meditación

han purificado sus mentes), incluso si nunca antes habían tenido experiencia en esto. Gente que puede que sólo hubiese meditado 45 minutos en el pasado eligen por voluntad propia sentarse durante dos horas (o incluso 3 o 4), cómodamente, con mucha estabilidad. ¡Sería interesante hacer un experimento para medir realmente lo extendido que está el acceso a esta práctica y a los jhanas cuando se tiene un recipiente y un contexto adecuado! Pero incluso para la gente con la que hemos trabajado, tengo muchas dudas de que esta gente diga que a estos estados se llega “fácilmente” –un grado considerable de rigor es necesario. Sospechamos que si alguien ha tenido anteriormente una experiencia no-dual, esto parece ser que es como una puerta de entrada que hace que sea más fácil que pueda surgir jhana. Y también existe la posibilidad de que haya gente con una historia kármica en esta práctica que les dé algún tipo de “experiencia previa”.
Así que, por volver a tu pregunta, pienso que es interesante que el Buda mismo fuese a aprender las jhanas de otros maestros. Me parece cuestionable que una persona moderna piense que sea capaz de exceder la habilidad del Buda en lo que respecta a esta práctica. Por otra parte la purificación de la mente que puede ser encontrada en la práctica Samatha PUEDE ser accesible a la gente dependiendo de su propia diligencia, purificación de la mente, intención sabia o karma pasado .y también dependiendo de la gracia, que siempre tiene una influencia en nuestro desarrollo en formas que son misteriosas y que no son fácilmente predecibles cuando nos comprometemos con esta práctica.

NDM: Si alguien quisiese desarrollar esta práctica jhana, ¿cómo podrían hacerlo? ¿qué tipo de práctica debería uno hacer como preparación antes de hacer uno de vuestros retiros por ejemplo?

Tina Rasmussen: Para comenzar, uno puede tener como práctica diaria la meditación de concentración. 30 minutos al día es un tiempo suficiente para una práctica de meditación diaria. Las instrucciones básicas son simples. En esta meditación uno pone la atención en la respiración cuando esta cruza el área entre el labio superior y las fosas nasales, lo que llamamos el “punto anapana”, y simplemente descansa la atención ahí, siendo consciente de la respiración cuando sale y cuando entra. Lo que es muy típico que suceda es que nos demos cuenta de que no podemos mantener nuestra atención ahí, que comencemos a tener pensamientos y nuestra atención se desvíe del objeto. Algunas personas piensan que esto significa que “no pueden meditar”, pero la realidad es que nuestros patrones habituales de pensamiento que siempre están activos se ponen de manifiesto en este acto increíblemente simple de volver a nuestro objeto de atención, excluyendo cualquier otra cosa.

El resto del desarrollo de esta práctica es la purificación de la mente que decondiciona nuestros patrones habituales de pensamiento, así como los apegos que mantienen nuestros patrones de pensamientos habituales, apegos a nuestra personalidad y la creencia en la dualidad del “yo” que siempre está activa. La gradual profundización en el misterio que ocurre mediante la simple tarea de centrarse en la respiración cuando esta cruza el punto anapana ¡es la razón que explica porqué esta práctica ha sobrevivido durante más de 5000 años! Para que jhana pueda surgir es necesario que se produzca toda una serie de procesos y por este motivo es necesario hacer retiros más largos. Sugerimos que la gente que va a atender alguno de nuestros retiros de dos semanas (o nuestro retiro de 25 días que tendrá lugar en 2013) practique varias horas de meditación al día para que puedan llegar al retiro “trabajados”. El proceso, tal y como puede manifestarse tanto en la vida diaria como en retiro ha sido descrito en nuestro libro, Practicing the jhanas.

Y para concluir me gustaría apuntar a un conflicto aparente que frecuentemente escucho entre la comunidad no-dual y la comunidad budista. La gente con una orientación no-dual dice “¿Por qué meditar? Este esfuerzo y este deseo de que las cosas sean diferentes no hacen más que apartarte de la fuente de la realidad no-dual que siempre está presente”. Los budistas dicen “Hay millones de personas en el planeta que no hacen ningún tipo de práctica espiritual. ¿Cuántos de ellos están iluminados? Parece que es menos probable que lo que preceda al despertar sea estar sentado en el sofá viendo la televisión en lugar de practicar meditación.” Desde mi perspectiva, siendo alguien que forma parte de ambas comunidades, veo que ambas visiones representan la verdad. La mente no las puede reconciliar pero las dos pueden ser mantenidas en armonía en base a lo que ofrecen, en tanto que paradoja. Desde la perspectiva no-dual somos siempre la fuente manifestándose como perfecta unidad, seamos o no conscientes de ello. Desde esta perspectiva al “hacer” una práctica estructurada (como la meditación) parece que proceda y refuerce el sentido del “yo”. Y no obstante incluso eso también es la manifestación de la fuente. Y además, incluso para la gente que ha saboreado la verdad, la personalidad tiene un camino para volver y reclamar la experiencia no-dual como algo que me ha pasado a “mí”. Lo que sucede en estos casos con el paso del tiempo es que uno vive de la memoria de una experiencia no-dual pasada, o un ideal espiritual, más que en una realidad que está sucediendo ahora. Desde el punto de vista budista, el rigor de una práctica profunda de meditación nos ayuda a limpiar los restos que puedan quedar y que no hayan sido limpiados del todo mediante el reconocimiento espontáneo de nuestra naturaleza verdadera. Y para la gente que aún no ha saboreado por sí misma, la práctica intensiva de meditación puede proveer una experiencia directa de nuestra más profunda naturaleza que podría no surgir sin hacer esta práctica. La meditación no garantiza el despertar pero parece que realmente sí que hace aumentar las probabilidades. E incluso si no lo hace, algunos de nosotros simplemente disfrutamos con ello.

Más información de la autora y su agenda en: http://www.jhanasadvice.com

Traducción castellana: José Luis Poveda, 2017

 

Descarga aquí la entrevista en pdf: Entrevista a Tina Rasmussen

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Bosque theravada off-line

Desde hace algunos meses, una de las mejores webs de Budismo en español y que desde aquí he enlazado en numerosas ocasiones, no es accesible por problemas técnicos. Copio el mensaje que los administradores han colgado en su página de Facebook al respecto por si alguie quiere ayudar:

a través de Bosque Theravada offline — El Buda Curioso

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¡Que noche de luna!

Recientemente un amigo me descubrió a este finísimo artista. Monje zen urbano. De Mataró. No hay que irse tan lejos. Parte de nuestra propia cultura.

Meditación en madera.

Poesía tallada.

Intimidad.

Silencio en el que se dibujan sonidos, quietud,

y también movimiento. 

Espero que lo disfrutéis!

que-noche-de-luna

Tokugen, monje y poeta de haikus, observador atento de los sucesos más leves, capaz de conmoverse y nutrirse con la cotidianidad, se detiene desconcertado ante la gran muerte.

Sobre la reencarnación no se pronuncia, solo encoge los hombros.

Toda una vida dedicada a deshacer el encantamiento que nos hace creer en algo consistente y definitivo. Toda la vida puliendo, diluyendo, transparentando ese yo que, denso y pesado, carga el poeta sobre las espaldas. Ese yo que insiste en separarlo, aislarlo de las demás cosas del mundo.

Su único quehacer es llegar a ser nadie, esperar nada.

Dado este afán de anonimato es asombrosa la costumbre de escribir un “poema de muerte”, común entre los hacedores de haikus.

Detenerse ante el umbral y dar una última apreciación, un último vuelo, después morir.

Ima made wa nama-tawagoto o tsukiyo kawa.

Hasta ahora

no he dicho más que tonterías…

¡Qué noche de luna!

Tokugen

Jesús Reigosa, sutil tallista y escultor en madera, basó esta pieza en el haiku póstumo de Tokugen. Se trata de un panel redondo de 98cm de diámetro y con un grueso de 3cm. Con la luna como principal motivo, que se repite hasta tres veces. La luna encima del mar, la luna en kanji dentro del haiku escrito y la misma forma de la pieza sugiriendo la luna…

¡Qué noche de luna!

2013

Madera de tilo y tinta

98cm (diámetro) x 3cm (fondo)

https://elzendelascosas.wordpress.com/

http://zenofthings.com/profile/?lang=es

http://jesusreigosa.com/zen-of-things-20131

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Vivir en la enfermedad

La vida nos brinda la oportunidad de aprender a través de las situaciones que se nos presentan. Las situaciones en la vida, como nos expone el sutta de los ocho Dharmas mundanos, oscilan entre placer y dolor, ganancia y pérdida, recibir alabanzas o críticas y ser conocido o no. Todos nos movemos, en mayor o menor medida, entre estas ocho  situaciones. Del mismo modo, como nos indica la primera noble verdad que nos expone la doctrina budista, todos, invariablemente, estamos expuestos a ciertas situaciones que, sin una actitud adecuada, nos llevan a sentir insatisfacción, estrés y ansiedad. Entre estas situaciones se citan el nacer, el envejecer y el morir, el estar separado de aquello y aquellos con quien queremos estar y el estar conectado a aquello y aquellos con quien no queremos estar, y en definitiva, el estar apegado a los cinco componentes (materia, sensaciones, percepciones, formaciones mentales y conciencia condicionada)

Como vemos todos estamos sujetos a estas situaciones y experiencias, a este vaivén. Y es solamente la actitud la que nos lleva a sentirnos desdichados de una manera fatalista, afortunados de una manera exaltada, o a reconocer las situaciones y la vida por lo que realmente son. Son esas mismas experiencias de la vida, que, observadas con calma, aceptación e investigación pueden lograr que la sabiduría y la concentración se asienten poco a poco en nosotros descubriendo la magia (bienestar) que hay en el simple hecho de aceptar y conocer las cosas tal como son a sus diferentes niveles y vivir consecuentemente con ello. Cuando decimos “aceptar” no estamos hablando de una resignación forzada sino de aceptar con sinceridad, gozo y humildad como son las cosas tanto a nivel superficial  como profundo y abrirse a la respuestas creativas que les da un corazón abierto, calmo y feliz en sí mismo.

Aquí os presento un texto que pedí a un amigo que ha hecho buen uso de una circunstancia desagradable que la vida le trajo, una enfermedad. Aunque ha pasado momentos difíciles, de gran conflicto interior y estrés mental, ha transformado en néctar de vida su enfermedad. Él insiste, sabiamente, en no llamar a esta sabiduría néctar, consciente que una sabiduría incipiente, puede fácilmente agriarse en las situaciones difíciles si uno no mantiene esa actitud adecuada de investigación y apertura. Consciente de que la mirada de los demás puede pensar que él ya sabe, ¡qué presión para uno!, cuando en realidad uno está todavía en un proceso de aprender y conocer a cada instante. Sin asir ciegamente la sabiduría que uno tiene, y permitiendo que esta continúe creciendo y profundizándose en cada instante.

Con mis mejores deseos que todos sepamos hacer lo propio desde hoy mismo con cualquier vivencia que tengamos ya sea placentera, dolorosa o neutra, sin tener que esperar a estar contra las cuerdas, como sucede cuando llega la enfermedad.

Coleccionar atenciones ajenas: El abandono paulatino de un hábito

(Me gustaría no tener que estrechar los límites de este escrito a la comprensión de un puñado de conceptos, pero el canal de comunicación al que me adapto únicamente me deja hacerlo así. Por eso quiero hacer hincapié en la idea de que lo que me gustaría que compartiéramos aquí es, según mi comprensión,  parte de lo inconceptualizable. Esto es: es la percepción misma y su manera de aflorar en cada uno de nosotros)

Cuando la cadena de acontecimientos naturales en tu organismo crea disfuncionalidades, sean cuales sean, impidiendo cosas tan obvias como poner un pie inmediatamente después del otro para caminar, nada acaba, quizás todo esté por comenzar.

Imaginemos un puzzle que en origen tenía 180 piezas pero que ahora solamente tiene 165 piezas. La imagen que conseguiremos después de intentar montarlo no será completa pues tendrá agujeros y cantos entrecortados por la falta de esas 15 piezas. Probablemente decidiremos pensar que es algo incompleto, feo, falto de sentido o estúpido, e incluso algunos aseguraremos que no es un puzzle pero… ¿intentaremos ver la imagen que nos deja ahora este puzzle mutilado? ¿dejaremos la suficiente distancia para observar la totalidad de la imagen y del mensaje que lleva consigo aunque falten piezas?

¿Observo solamente lo que es bello o siento lo bello que es observar?

Se trata de dos dimensiones distintas. Dos opciones diferentes a mi entender. Dos maneras de crecer que muy poco se parecen. Dos maneras de observar que nos permiten ver las cosas de manera muy distinta: nuestro hábito o el miedo que provoca la falta del hábito. Las separa la inseguridad cuando el miedo se hace insoportable en cada uno de nosotros. Las separa el odio, cuando el miedo y cualquier otro intento por derrocarlo resulta inútil.

Un agujero en el puzzle o el impedimento para caminar, no necesariamente deben oponerse al objetivo por el que montas un puzzle o a la decisión de vivir plenamente o, al menos, de intentarlo. ¿Qué otras formas esconde la nueva imagen del puzzle mutilado o el ponerse a caminar por un camino que poco tiene que ver con el camino de “el coleccionista de atenciones”?

Cuando coleccionaba atenciones ajenas necesitaba poseerlas para luego retenerlas y sentir por fin el pulso de… ¿mi propia vida?, ¿o de una vida de la que se apropiaron todos esos acontecimientos que escapan a mi control pero que, pese a ello, no cesaba en mi intento por controlar? Digo “propia vida” para definir la vida que a veces imaginamos de acuerdo a los títulos de atención que tenemos en propiedad.

Me pasé muchísimos años entendiendo lo que digo, opino o pienso, comprendiendo desde mi intelecto lo que eso significaba. Trataba de recurrir a estos discursos para sentir el control sobre lo que acontece a mi alrededor creyendo así estar obteniendo una vida plena en recompensa.

Hoy es diferente. Hoy se que sólo cuando cesó esa actividad en mi mente, sólo entonces, asomó la paz que había quedado totalmente cubierta por millones de palabras lanzadas mayormente en forma de autocompasión, de crítica, de provocación, de dolor… Al final hablaba solamente y reincidía a diario en un mismo proceso personal que solidificaba el recuerdo o proyectaba desgracias, e incluso alegrías, con tal de evadir aquél presente que hoy amo.

Que mi cuerpo muere lentamente ya es un hecho, y que este hecho genera emociones también lo es. Entonces… ¿cómo puede morirse algo que está generando un sentimiento y una forma de pensar “nueva”? Esa es la primera de las cuestiones que me tenían frito… Cuanto más dejaba de vivir mi cuerpo más oportunidades se presentaban para hacerlo… Vivir.

Van a pasar 9 años desde aquella noticia a la que, sinceramente, no le puedo guardar ningún rencor, dolor o rabia. Mi enfermedad me ha ayudado más que perjudicado. Es una guía. Me ayudó a dejar de confrontar el Fede que soy con el Fede que debería ser según ese entorno al que “parasitaba” sin ofrecerle nada a cambio…

Esa ruptura dio paso a la tranquilidad con la que ahora te escribo y poco a poco fui amigándome con esta nueva condición que me hace así de bonito. Algunas veces le he explicado esto a mi hermana y puedo decirlo aquí de nuevo: Agradezco mi condición física porque ha sido la forma en la que me he puesto a vivir tal y como antes solamente soñaba.

Quizás pensando como lo hacía hubiera acabado dando vueltas sobre mi mismo hasta enterrarme bajo el suelo que piso y que me da soporte – que me sostiene, siempre.

Gracias es la palabra que más se acerca a lo que ahora vivo, a lo que ahora veo.

Tengo 36 años pero me pude a vivir hace 5.

Fede

Si este texto os ha sido útil, quizá esta entrada también os sea de interés: La consideración de la enfermedad y la muerte como camino a la plenitud interior.

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Curso online GRATUITO (en español) del programa de mindfulness MBSR (ocho semanas), con certificación

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Finalmente traducido! Un curso extremadamente útil. Preparado por un profesor oficial, cualificado MBSR, con años de experiencia y traducido por un equipo de 32 graduados hispanoparlantes de diversos orígenes (España y Lationoamerica). Con total libertad para comenzar cuando te vaya bien, eso sí, después son 8 semanas de intenso curso. Tiene mucho y muy buen material. Mi única sugerencia es que no abarques más del que puedas. El curso se basa en asentar la atención plena, o presencia, no en acumular información. Que lo disfrutéis y os traiga beneficio (importante en este caso seguir las instrucciones que encontrarás en la web)

¿Te animas? Aquí está la página del curso:

https://palousemindfulness.com/es/index.html

Buen camino!

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Sembrando el corazón

Sembrando el corazón

La práctica del amor-universal con niños

por Gregoy Kramer

Querid@s,

os presento este texto con mucho amor. Su título: Sembrando el corazón. La práctica del amor-universal con niños .Edición fruto del trabajo de una cuidada traducción, a cargo de Giulio Santa, y de un bello texto introductorio a cargo de Esther Montmany. Gregory Kramer, el autor, es un reconocido maestro de meditación con sabios y profundos linajes que apoyan su camino, y ha desarrollado también su propia creatividad en la transmisión, especialmente con la creación de la técnica relacional del Diálogo de Interiorización (Insight Dialogue-ID). Además es padre de tres niños y antes de dedicarse por completo a la enseñanza de la meditación también trabajó como profesor de composición de música en la Universidad de Nueva York.

En el texto que os presentamos Gregory nos acerca cómo ha practicado él a lo largo de los años meditación de amor-universal (metta) con sus hijos antes de ir a dormir. El texto, no sólo nos acerca a cómo practicar la meditación del amor-universal con niños, sino que nos da las bases de cómo establecer una relación sana con los más pequeños, de cómo comunicarnos con ellos, de cómo crecer juntos y acompañarlos-acompañarnos en el crecimiento. Esto último es lo que encontraréis muy bien explicado, en la introducción de Esther, que, entre otras cosas, se dedica a compartir con familias el vivir junto a nuestros hijos una crianza consciente.

Espero haberos animado a la lectura con esta presentación, no os entretengo más y os dejo con el texto. Para los que prefiráis descargarlo en pdf podéis clicar en este enlace para descargarlo: Sembrando el corazón. La práctica del amor-universal con niños.

Traiga beneficio a muchos ¡A disfrutar!

Giulio Santa

(encontraréis al final de la entrada los copyrights)

Si tenéis interés en ver actividades de crianza consciente en las que participo, podéis clicar este enlace para ver un vídeo del Encuentro de Crianza Consciente de agosto 2016 en Can Camps. Este vídeo incluye textos e imágenes para que podáis tener una mejor aproximación a esta vivencia.

AGRADECIMIENTOS

Cuando encontré este texto en la página de Buddhanet sentí que sería bello, por la gran pedagogía que muestra, que estuviera disponible en castellano. Tantas veces queremos compartir cosas con los niños, cosas en sí mismas positivas. Pero sin la manera adecuada de compartir, nuestros intentos no consiguen despertar en el niño interés, incluso a veces, despiertan rechazo.

Quería agradecer a Gregory Kramer por la autorización para traducir el texto y para que estuviera disponible en el blog Luz de atención constante; a Erica Pittman y Jean Wu por facilitar la comunicación con G. Kramer, a Marita Gomis por su ayuda en la traducción, a Delia Serruya por su revisión de la traducción y a Esther Montmany por hacer una introducción que recogiera y condensara los aspectos pedagógicos del texto, independientemente de la práctica del metta. También a todos los que no están y sientan que deban estar.

Espero que este texto traiga grandes e incontables beneficios para muchos padres y niños, la sociedad en general y todos los seres. ¡Éxito!

Giulio Santa

En esta ocasión el traductor, editor y coordinador

Introducción  a la traducción castellana

(por Esther Montmany)

Cuando mi amigo Giulio me envió este artículo de Gregory Kramer sobre cómo compartir la práctica de Metta con l@s más pequeñ@s, pensé que una vez más me encontraría con un texto lleno de buenas intenciones pero lejos de la realidad de l@s más pequeñ@s. Tantas veces y de tantas maneras diferentes los adultos queremos compartir con nuestros hijos eso que nos parece interesante y bonito, sin ser verdaderamente capaces de mirar las necesidades reales y el momento en el que están ell@s. Con las mejores intenciones intentamos seguir consejos y técnicas que nos gregory-kramer-photoparece pueden dar a l@s más pequeñ@s eso que nos gustaría haber recibido a nosotr@s. No siempre conseguimos verdaderamente llegar a ellos e incluso a veces justo rechazan aquello que tanto nos importa. Como podéis ver, tenía una predisposición crítica y escéptica. De todas formas, leí el texto y para mi alegría me sorprendió de forma muy positiva. Encontré en él algunos factores que desde mi experiencia en la crianza son necesarios para un compartir sincero, y que abren una verdadera oportunidad de integrar una herramienta que puede ser muy beneficiosa. Cuando expresé a Giulio mi alegría, me propuso escribir estos detalles que se convierten, desde mi punto de vista, en la puerta abierta que nos permite realmente llegar y nutrir a l@s que están creciendo a nuestro lado. Esto es pues, lo que me dispongo a hacer, esperando nos aporte claridad y ayude a tener éxito tanto en este propósito de ofrecer una preciosa oportunidad de cultivar el amor-universal, como en cualquier otra actividad que sintamos pueda ser beneficiosa para l@s más jóvenes.

Un primer punto esencial es que Gregory practica regularmente y siente en sí mismo y en su vida los beneficios de esta maravillosa práctica. Sólo podemos ofrecer aquello que ya hemos experimentado e integrado en nosotr@s mism@s.

El siguiente punto que me parece esencial, es que el autor en todo momento expresa su desapego en cuanto a si sus hijos quieren o no quieren aceptar esta propuesta. Aunque él ama a sus hijos y les quiere dar lo mejor, en todo momento deja espacio para que sean ellos que lo prueben por sí mismos y decidan si les va bien o no, si lo quieren o no. Aunque parece obvio, muchas veces son tantas nuestras ganas de compartir que estas se convierten en el principal centro de atención y nos olvidamos de escuchar a nuestr@s hij@s. Cuando actuamos así, damos poco espacio para que ell@s realmente prueben y experimenten con libertad y de forma relajada. Sin presión. En ocasiones veo como l@s niñ@s hacen algunas cosas por el placer de ver a sus padres contentos o porque se ven llevados por el entusiasmo de ellos. Cuando así sucede, sólo conseguimos que el niñ@ practique mientras estamos allí, porque su foco de interés no es la práctica en sí. De hecho, esta se convierte en algo secundario, en un medio para recibir otra cosa más importante. El valor de la vivencia que nos comparte Gregory es que por decisión propia y gracias a una verdadera experiencia personal, el niño puede integrar la práctica en su vida cuando la necesita. Nos explica, por ejemplo, que cuando él no está sus hijos se sienten capaces de seguir practicando y que su hijo mayor, en edad adolescente, al verlo ocupado con sus hermanos pequeños insiste menos en que su padre esté presente para la práctica y aún así sigue beneficiándose de ésta.

También me alegró cuando Gregory nos aclara que aparte de practicar meditación junto con sus hijos les dedica tiempo en muchas otras actividades. Si sólo les diera atención de esta manera, los niños tendrían pocas posibilidades de elegir. Antes de dormir también tienen su cuento y el detalle de que sea inventado, nos deja ver con que dedicación, intimidad y frescura se llena ese momento. También nos habla del rato de estar juntos sin más, sin ningún otro objetivo que gozar el uno del otro… se nos hace obvio que con este marco un niño pueda realmente abrirse o no a la propuesta que le hace su padre de practicar esta meditación y no que se abra a ella por necesidad de atención o por miedo a su desaprobación.

También me gustó mucho cuando leí la advertencia del padre. Nos avisa que necesitaremos dedicar bastante tiempo. Un reto para todos nosotros en los tiempos que corren. Pero no hay otra alternativa. Además también percibimos en el texto la importancia del compromiso del padre y de la constancia. Nos está hablando de años, noche tras noche. Esta continuidad ayuda a que este precioso hábito se establezca ya en la tierna vida del niño. Tomar conciencia de este gran regalo, nos puede ayudar esos días en los que sintamos cansancio, desanimo o pereza, o simplemente, no tengamos casi tiempo material, a dedicar ni que sean cinco minutos.

Ya para terminar, subrayar que en todo momento adapta su lenguaje y la meditación al niño y no al revés. Tiene en cuenta cada momento, cada situación, así como la edad y las vivencias del niño. De esta manera, no cae en automatismos y puede ir adaptando la meditación a las realidades del niñ@. Con esta dedicación y escucha, consigue que llegue al niño lo que puede comprender y lo que le nutre particularmente. Así es como consigue que le haga sentir bien y se convierta en una verdadera experiencia interior positiva. Siendo así, es natural que el niño quiera seguir practicando y integre en su vida lo que su padre con tanto amor y respeto ha ofrecido.

Aunque es posible que sintamos que actualmente somos incapaces de desarrollar tal relación con nuestros hijos, comenzar a cultivarla con humildad, comunicación y escucha hacia nosotros mismos, nuestra pareja y nuestros hijos, nos puede permitir, pese a que no nos salga bien a la primera, ir aprendiendo con las dificultades que encontremos, abrir poco a poco estas capacidades, centradas y creativas, y hacer que sean naturales en nosotros y en nuestros hijos.

Espero que gocéis de bellos momentos cada vez más largos y de crecer conjuntamente con vuestros hij@s. Que sean muchas familias que se nutran de los incontables beneficios de esta práctica.

Esther Montmany

Madre y educadora para un desarrollo integral con autonomía

Acompañante de crianza consciente en familia

Este texto de Esther Montmany está bajo licencia cc (Debes incluir la web de origen en caso de citarlo o utilizarlo en otra lugar así como la licencia a la que está sujeto)

Sembrando el corazón.

La práctica del amor-universal con niños

por Gregory Kramer

traducción Giulio Santa

Desde que mi primer hijo fue ya lo suficientemente mayor para entender el habla, he practicado con él la meditación del amor-universal cada noche a la hora de acostarse. He hecho lo mismo con mis otros dos hijos. Ahora hará unos dieciséis años. Me siento feliz por transmitir algunas de las cosas que he aprendido.

El amor universal es una práctica de meditación enseñada por el Buddha para cultivar el hábito mental del amor generoso, sin egocentrismo, altruista. Al despertar en nosotros sentimientos de bondad hacia nosotros, hacia aquellos que nos son cercanos y hacia todos los seres, facilitamos que surjan estos sentimientos en lugar de otros menos deseables. El odio no puede coexistir con el amor-universal; si reemplazamos los pensamientos que están enraizados en el odio con los que están enraizados en el amor, el odio se disipa y no se renueva.

El amor-universal hace que la mente sea más flexible, contra-resta los juicios que surgen en la medida en que nuestra percepción sobre nosotros mismos y los demás se hace más precisa y clara y nos lleva más allá de nuestro interés egoísta. Este movimiento hacia el exterior es muy importante para equilibrar el foco interior de la práctica meditativa. Los beneficios del amor-universal se extienden mucho más allá del propio meditador. Ofrece a todos la oportunidad de una amabilidad carente de egocentrismo, gozo interior, adaptabilidad y una posibilidad de comunicación más plena. Es una práctica verdaderamente universal y no es necesario relacionarlo con un concepto religioso en particular.

Siempre he dado a mis tres hijos la opción. La mayoría de noches querían claramente hacer esto. Sin embargo, si uno de ellos estuviera enfadado o molesto, le diría: “¿Te gustaría practicar el amor-universal esta noche?” y, si la respuesta es no, le diría, “Muy bien, tesoro”, le daría un beso (a través de la manta si fuera necesario) y le diría buenas noches. Así saben que es para ellos. Si ellos ven que realmente acepto no practicar, es decir, que de veras no herirá mis sentimientos, la práctica se mantiene viva y como parte de sus vidas. Esto evita que se convierta en un rito con poco significado.

Sentirse bien con la práctica de esta meditación es lo que la lleva a sus vidas. Asocian su propia felicidad y su paz con una meditación que desea la felicidad y la paz para ellos mismos y para los demás.

Es también una buena sensación el que la práctica se haya convertido en parte de lo que hacemos a la hora de acostarse, del mismo modo que contarles un cuento y estirarme con ellos. Es un tiempo especial de atención, ternura, fantasía, de abrir la mente y de amor de familia.

Para mí es un indicador de lo que esta práctica significa para ellos cuando, tras un momento de tensión, tal como una discusión, todavía quieren que practique amor-universal con ellos. En momentos así las asociaciones placenteras y beneficiosas de la meditación del amor-universal no tienen precio.

Durante mucho tiempo he esperado que llegara el día en que mi hijo mayor, que ahora tiene dieciocho años, no quisiera practicar más. Aunque esperaba esto, tanto él como yo nos hemos beneficiado de la conexión que sentíamos a la hora de ir a dormir (y, por supuesto, también en muchos otros momentos). A veces, el inicio de la adolescencia y su creciente independencia fueron un reto, pero esa conexión especial era muy fuerte. Estoy encontrando ahora una conexión similar con mi segundo hijo a medida que éste entra en sus años de adolescencia.

Lo que finalmente sucedió cuando el mayor alcanzó los dieciséis años de edad fue que a la hora de irse a la cama yo estaba más ocupado con sus otros dos hermanos y él simplemente se volvió menos insistente en mi presencia para la práctica. De vez en cuando le pregunto si todavía practica amor-universal por su cuenta y me alegra descubrir que lo hace.

Ahora bien, debo señalar que todo esto puede llevar mucho tiempo. Los cuentos (generalmente inventados en lugar de leídos), la meditación del amor-universal, y el tiempo de “estar” pueden llegar a veinte o treinta minutos en total. Con niños en habitaciones separadas esto puede llegar a una hora cada noche. A pesar de que pueda ser maravilloso, hay veces en que no puedo hacerlo. Y es bueno saber que incluso una práctica de cinco minutos tiene gran valor.

Es interesante que cuando estoy ocupado los chicos todavía piden un “amor-universal rápido” incluso antes que un cuento o que el tiempo de simplemente “estar” juntos. Cuando tengo que estar fuera de casa, se las apañan bien sin mí.

Aquí tenéis mi forma de hacer la práctica del amor-universal. Les pido que cierren los ojos y se relajen. Les sugiero que presten atención a su cuerpo, notando la sensación de estar estirados. Entonces ellos piensan junto conmigo mientras digo lo siguiente:

Envía amor-universal hacia ti mismo.

Realmente ámate.

Deséate ser feliz.

Piensa:

Me amo a mí mismo.

Que esté libre de ira.

Que esté libre de tristeza.

Que esté libre de dolor.

(realmente quiero estar libre de dolor).

Que esté libre de dificultades.

Que esté libre de todo sufrimiento.

Que tenga salud.

Que mi cuerpo sea fuerte y saludable,

Que esté lleno de amor-universal.

Que conozca el gozo de la generosidad y el amor.

Que yo sea feliz.

Que yo sea realmente feliz.

Que esté en paz.

Extiendo este amor-universal hacia afuera.

Envío amor a mamá y papá.

Que mamá y papá estén libres de dificultades.

Que estén libres de dolor y tristeza.

Que estén libres de apego,

libres de ira y rencor.

Que estén libres de todo sufrimiento.

Que mamá y papá estén sanos y saludables.

Completamente sanos y saludables.

Que estén en paz.

Envío amor universal a mis hermanos.

Que estén libres de tristeza e ira.

Que estén libres de enfermedades.

Que estén libres de todo sufrimiento.

Que estén felices y libres.

Libres de dolor, libres de dificultades.

Que estén bien y sean felices.

Que estén en paz.

Envío amor-universal a mis maestros

y a los niños de la escuela

(incluso a aquellos que no conozco).

Que estén todos libres de pena y dolor.

Que estén libres de ira y dificultades.

Que sean felices.

Libres de dificultades y de tristeza.

Que estén bien y sean felices.

Que estén en paz.

Ahora envío amor a todas las personas

que no conozco en todos los lugares del mundo.

Que todos los seres del planeta estén libres de sufrimiento.

Que estén libres de dolor, pena y desesperanza.

Que sean felices.

Verdaderamente felices.

Que estén en paz.

Que todos los seres del universo estén libres de sufrimiento

Que todos los seres de todos los universos,

en cualquier lugar, estén libres de sufrimiento.

Que estén bien y sean felices.

Que estén en paz.

Que todos los seres de todo tipo, en todas direcciones,

estén felices y en paz.

Arriba y abajo,

cerca y lejos,

de alto y bajo rango.

Todos los tipos de seres.

Humanos y no-humanos.

Visibles y no-visibles.

Todos los animales, pájaros y peces.

Todas las criaturas,

sin excepciones.

Que todas sean felices.

Que todas sean libres.

Abro mi corazón

y acepto a cambio el amor-universal

de cada ser y criatura

Permito que este amor entre en mi corazón.

Y comparto todos los beneficios de esta

meditación con todos.

Que todos los seres estén bien y sean felices.

Que todos los seres estén bien y sean felices.

Que todos los seres estén bien y sean felices.

Que haya paz.

Que haya paz.

Que haya paz.

Después de la meditación, cada niño recibe un beso y un “Te quiero”. Permanezco estirado ahí brevemente y entonces me voy.

Esta práctica es ligeramente diferente de la que hago con mis estudiantes de meditación adultos. Hay matices que ajusto a la edad y estado de ánimo, para que la meditación sea algo con lo que los niños puedan relacionarse de forma directa y también emocional. A medida que maduran y que su mundo crece, el campo de acción de la meditación puede crecer y aún así seguir siendo congruente con ese mundo.

Al tener unas instrucciones de inicio en lugar de comenzar por la práctica misma, estoy creando el escenario y el estado de ánimo. Esto genera una transición de escuchar un cuento a centrarse en sus sentimientos y sensaciones para después hacer crecer estos sentimientos y sensaciones hacia el amor. Otro ajuste es que cada persona, grupo o región hacia la que se envía el amor-universal tiene ligeras diferencias en las palabras que uso. No quiero que esta práctica se eche a perder. Evitando la repetición permitimos que la meditación se mantenga viva y centrada en el tema.

Entonces hacemos crecer los sentimientos y las sensaciones de amor en el suelo más fértil: lógicamente en las personas más cercanas y más queridas (o animales o plantas). Los niños logran poner mucha atención en ellos mismos, por el mero hecho de que todos queremos estar libres de dolor y de dificultades. Cuando sabemos como esto se siente en nosotros mismos, podemos, con identificación y comprensión, expandimos este sentimiento a otros. Después de todo, son tal como nosotros y también deben querer liberarse del dolor, la incomodidad y otros sufrimientos.

Llevamos el amor-universal hacia nosotros mismos, hacia alguien que amemos mucho (PAPÁ y MAMÁ), hacia otros que amemos (LOS HERMANOS), entonces hacia aquellos que nos caen bien (NUESTROS AMIGOS EN LA ESCUELA) o que al menos nos sean neutros (MAESTROS Y OTROS NIÑOS), entonces a todos los seres. Con los adultos la práctica va desde uno mismo a alguien querido, de ahí a alguien neutro, entonces a hacia alguien por quien sintamos ira, de ahí en adelante lo extendemos geográficamente. Con los niños, vamos ampliando el mundo paulatinamente; no “empujamos el río”. Cuando están preparados, llevamos el amor-universal hacia personas hacia las que sienten cierta agitación. Incluso con el niño pequeño añado a veces personas por las que pueda sentir ira. Con mi hijo de trece años lo hacemos a menudo, aunque parece que no siente mucha agitación hacia los demás.

Hay un elemento de improvisación en la manera en la que dirijo esta práctica. Si siento que los niños están en un lugar que es especialmente amoroso, me centro más en enviar amor a sus maestros. “Que realmente estén libres de dificultad y sufrimiento”. Esto les ayudará a ver a sus maestros como seres humanos comunes, con dolor, con vidas fuera de la escuela, como seres humanos comunes que no están más allá del error o la emoción. También es posible que dirija amor-universal extra hacia alguien con necesidad, como podría serlo una abuela enferma. Así podemos ayudar al niño a ver que cuando hay necesidad das un paso fuera de ti y das extra.

Al extender el amor-universal geográficamente, intento caminar en un espacio que queda entre convertirlo en un ejercicio mental (“¿dónde está esta ciudad?”, “¿qué es un continente?”) y ser tan general que no evoque sentimiento de conexión (“Oh, estamos en esa cosa de expandir que realmente no entiendo, me quedaré aquí estirado mientras tanto”). Con la edad, todo esto se vuelve más sofisticado.

Pero uno debe ir con cuidado para no convertirlo en una lección de geografía, aunque un poco de intriga no hace daño (“Envío amor-universal hacia la totalidad de Asia, África, Australia; en todos los océanos hacia todas las criaturas del mar”). Aquí el sentimiento de conexión y expansión es primordial. De mí a ellos, a todo lo que está en la tierra, a todo el universo, a todo en todas direcciones, sin excepción. Esto ayuda a que el corazón crezca y se suavice… Y, de una manera amable, permite que el niño (o nosotros) pueda salir de sí mismo.

Con los niños surgen preguntas que puede que no surjan con los adultos, como el momento en que mi hijo quería enviar amor-universal hacia MANTITA AMARILLA1. Primero le dije que MANTITA AMARILLA no tenía conciencia alguna. Esto no le impresionó. Entonces le dije que enviaríamos amor-universal a MANTITA AMARILLA, imaginando que “todos los seres” podía incluir a su amigo de tela si mi hijo así lo decidía. Sin embargo, cuando comenzamos la práctica del amor-universal sucedió del modo siguiente:

YO: “Envío amor-universal a papá y mamá…”

MI HIJO: “… y MANTITA AMARILLA”

YO: “de acuerdo, y MANTITA AMARILLA”.

A medida que mi hijo mayor maduraba y su comprensión emocional se ampliaba, fui extendiendo con cuidado la meditación. La compasión es una prolongación del amor que se adentra aún más en esta trayectoria de ir más allá de uno mismo para abarcar a otros. Así que el mayor, una vez formado en la práctica y tras enviar amor-universal a todos los seres, pudo darse espacio para sentir el sufrimiento de otros y para permitir que su corazón resonara con ese sufrimiento. Todo esto sucedió con dulzura y sin dogmas. Para ser capaz de crecer en su práctica de esta manera, quizá percibió, aunque fuera sólo un atisbo, la fina y sutil experiencia del respeto y la madurez.

No puedo asegurarlo, pero tengo la esperanza de que esta compasión crecerá en mis hijos a medida que alcancen niveles más profundos del rico y complejo mundo social de los jóvenes adultos y que actúe así como contrapeso a la arrogancia y juicio que acompaña este etapa de la vida. Espero especialmente que puedan desarrollar una compasión por aquellos menos afortunados que ellos, gente sin suficiente alimento, sin casa o ropa adecuada, gente en zonas de guerra o gente golpeada por la enfermedad. En nuestra sociedad privilegiada, donde muchos de nosotros no vemos el alcance exterior del sufrimiento humano, quiero, de una manera activa, infundir la capacidad para la compasión. Gracias a sus experiencias en la vida, la compasión misma irá creciendo y se hará más profunda.

Intento hacer esto sin mucho apego hacia los resultados o el proceso en sí mismo. Si mis hijos deciden que ya no quieren hacer esto, espero poder soltarlo con facilidad. Pero hasta ahora, así como durante los 16 años pasados, ellos valoran positivamente esta práctica del amor-universal.

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Que muchas familias puedan beneficiarse de estas enseñanzas, y de las familias, a la sociedad y a todos los seres visibles o invisibles con los que compartimos existencia. ¡Éxito!

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Esta tradución de Giulio Santa está bajo licencia cc (Debes incluir la página de orígen en caso de citarlo o utilizarlo en otra lugar así como la licencia a la que está sujeto. En caso de querer utilizar el texto entero, redirige a esta página y/o al enlace del pdf)

SOBRE EL AUTOR

gregory-kramer-photoGregory Kramer enseña meditación desde 1980. Ha creado una práctica de meditación relacional llamada Meditación interior en la conversación (Insight Dialogue – ID) y ha enseñado ID y retiros contemplativos de Dharma en Norte America, Asia, Europa y Australia desde 1995. Ha estudiado con maestros que han gozado de gran admiración y respeto, incluyendo a Anagarika Dhammadina, Ven. Balangoda Ananda Maitreya Mahanayaka Thero, Achan Sobin Namto y Ven. Punnaji Maha Thero. Antes de convertirse en maetrso de Dharma, Greg trabajó como investigador de tecnología de audio y como profesor de Composición de Música en la Universidad de Nueva York. Sus libros incluyen: Inisght Dialogue: un camino interpersonal al despertar (editado en Shambala) Sembrando el corazón: la práctica del amor universal con niños; y Contemplar el Dharma: meditando juntos con los textos de sabiduría (ambos en edición electrónica). Los dos primeros han sido traducidos al castellano. La traducción castellana de Sembrando el corazón está publicada electrónicamente en el blog Luz de atención constante y la de Insight Dialogue está pendiente de publicación.

1NT: Mantita Amarilla es el nombre con el que bautizó uno de los hijos de Gregory a su manta, a la que, como vemos aquí, personalizó.

Podéis descargar aquí la traducción de Sembrando el corazón. La práctica del amor-universal con niños de Gregory Kramer

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